Autor/a
Lletres viatgeres
Categoria
Relat escolar
Subcategoria
De 8 a 12 anys
Centre escolar
Institució Igualada
Relat escolar

Hoy no es mi día de suerte

Hoy me he levantado y, sin pensarlo dos veces, he cogido la bicicleta y he ido a despertar a mi primo. Ayer nos instalamos en el camping: mi madre, mi padre, mi tía, mi primo y yo. Cuando llegué a su parcela, resulta que ya había terminado de desayunar y me esperaba al lado de su bicicleta. Subió, puso los pies en los pedales y los dos juntos empezamos a pedalear. Es que hoy estábamos muy emocionados porque inauguraban la piscina del camping.
Os preguntaréis: ¿por qué vais con tantas prisas? Pues porque el camping es gigante y de nuestras parcelas a la piscina hay un buen rato.
Primero pasamos al lado de las tiendas de souvenirs y luego pasamos cerca de la piscina para peques. A continuación, pasamos por un camino donde un señor me dijo “¡Hey, niño, ve más lento!” pero yo entendí: “¡Hey, niño, ve contento!” así que aceleré aún más. Pero entonces vi cómo un trabajador del camping me estaba persiguiendo con un coche de golf más lento que un caracol. No me alcanzó, pero cuando paré para hidratarme, estaba justo detrás de mí. El trabajador salió del coche y solo me dijo que había atropellado a una señora, así que seguí por el camino.
Cada vez nos faltaba menos, hasta que una anciana más lenta que el coche de golf, estaba cruzando la calle, así que frenamos. Pasaron diez minutos; e iba mirando mi reloj y aún seguía la anciana cruzando la calle, hasta que pasó una hora. Mi primo y yo decidimos esquivar a la anciana. Ya solo nos quedaban 35 minutos para llegar. Pedaleamos lo más rápido posible, pero resultaba que hoy no era nuestro día de suerte: ¡a mi primo se le pinchó la rueda de la bicicleta! Entonces hicimos a pie todo el camino llevando la bicicleta en la mano. ¡Cuando llegamos a la piscina, ya estaba cerrada!