Autor/a
RomanTUKI
Categoria
Relat lliure
Relat lliure

La rosa de la reconquista

Ese martes de marzo Laura baja del Tram en la parada de Ernest Lluch, viene de Sant Feliu de Llobregat, justamente donde conoció a Yago con tan solo 16 años, su primer amor y a su vez el más tóxico de los tres. Pero, esta vez ha ido para conocer a Manu, un ingeniero que no le ha parecido para tanto. Anda con rapidez hacia la estación de metro bajando por las escaleras, sin embargo, justamente, se encuentra una señora y un señor de mediana edad y un chico de unos treinta años bajando en línea que le impiden bajarlas tan rápido como le gustaría. Mira la pantalla mientras pica el billete y observa que está entrado ya el metro dirección Vall d’Hebron. Chista y corre debido a que ella siempre ha pensado que la esperanza es lo último que se pierde, no obstante, mientras baja oye el sonido de cierre de puertas y cuando llega ve el tren saliendo de la vía, ha perdido el metro, pero no es lo único que ha perdido.
Se dirige hacia el final de la vía y mira la pantalla, en esta ocasión de la vía y todavía quedan prácticamente 5 minutos para que llegue el anhelado metro. De repente le llega una notificación de la aplicación de citas. Una aplicación que se descargó por primera vez en la cuarentena del COVID-19 y la cual todavía mantiene por él. Laura ignora la notificación ya que en ese momento presta atención a la locución que suena en la megafonía de la estación que indica el concurso de relatos cortos de TMB para Sant Jordi, el cual finaliza próximamente.
Es 31 de agosto de 2024, Laura hace el transbordo de Sagrada Família de la L5 a la L2 para ir al cumpleaños de su cuñada. Baja las escaleras que acceden a la vía dirección Badalona Pomepu Fabra. Solamente avanzar un poco lo ve. En lo primero que se fija es en su camisa blanca y pantalones de lino. Su complexión sigue siendo la misma y lleva un corte de pelo muy parecido. Él va mirando el móvil y ella lo observa atentamente. Por un instante Joan sube la mirada mientras Laura le sonríe. Las miradas se entrelazan, desafortunadamente, con efimeridad. Joan avanza hasta más allá de la mitad de la vía y Laura se queda quieta. Cuando llega el metro, Laura avanza un poco más hacia donde se encuentra él, sin temor, sin pensar, quizás por instinto. Nuevamente, sucede lo esperable: se cruzan las miradas, esta vez están más cerca y ella puede ver sus ojos: siguen del mismo tono que los recordaba. Joan la mira, pero cuando se va acercando a su destino se va alejando hasta el último vagón y ella se queda en el centro del convoy.
Laura se pone los auriculares y le suena precisamente la canción de “Ferxxo 100” y le empieza a recordar cada frase, cada palabra a él. Se le empañaron los ojos y siente una sensación muy extraña. Ella se había sentido culpable durante años por lo ocurrido, pero, piensa que lo que siente ahora es diferente y que lo echa de menos realmente, que incluso está enamorada de él todavía, pero justo está yendo a un evento familiar con su actual pareja, Isaac. Presentía que esa relación no le iba a marcar tanto como la de Joan y efectivamente, no se equivocaba, debido a que justamente dos meses después estaría en la misma línea de metro después de haber salido de fiesta con sus amigas y con él por Halloween con él gritándole mientras ella asentía un poco ebria y cansada, sin darle mucha importancia a las barbaridades que Isaac osaba mencionar.
Laura volvió a coincidir con él de fiesta y en la aplicación hasta que decidió regalarle una rosa para Sant Jordi e intentar volver a conquistarlo.