Autor/a
Lliure
Categoria
Relat lliure
Relat lliure

La última bicicleta

Cada mañana, a las 7:10, Luis desbloqueaba la misma bicicleta de AMBici frente a la estación de Poblenou.
No era la más nueva ni la más cómoda. De hecho, el sillín estaba un poco torcido y el timbre apenas sonaba. Pero siempre estaba allí, esperando en el mismo anclaje, como si también formara parte de su rutina.
Luis pedaleaba hasta su trabajo en el Eixample. Veinte minutos atravesando calles que despertaban lentamente: panaderías abriendo, persianas subiendo, el olor a café escapando por las puertas entreabiertas.
Un día, al acercarse a la bicicleta, vio algo extraño.
En el manillar había un pequeño papel doblado.
Pensó que sería publicidad, pero al abrirlo leyó:
"Gracias por usar siempre esta bici. Creo que también es mi favorita."
Luis sonrió. Miró alrededor, pero la plaza estaba casi vacía.
Guardó el papel en el bolsillo y pedaleó hacia el trabajo.
Al día siguiente volvió a encontrar otro.
"Hoy casi la cojo yo antes que tú."
Luis empezó a llegar unos minutos antes cada mañana, con la extraña sensación de estar participando en un juego secreto con alguien que nunca veía.
Los mensajes siguieron apareciendo durante días.
"La cadena hace ruido, pero corre mucho."
"Ayer llovía. Espero que no llegaras demasiado mojado."
"Algún día deberíamos coincidir."
Luis empezó a mirar más a la gente alrededor cuando llegaba.
Una chica que esperaba el bus.
Un chico con auriculares.
Un señor paseando al perro.
Pero nunca supo quién era.
Hasta que una mañana la bicicleta no estaba.
Luis miró el anclaje vacío con una pequeña decepción absurda.
Pensó que aquel intercambio silencioso había terminado.
Se dio la vuelta para elegir otra bici cuando escuchó una voz detrás de él.
—Perdona… ¿buscas esta?
Una chica sostenía la bicicleta de siempre.
—Hoy llegué antes —dijo sonriendo—. Pero pensé que quizás te gustaría usarla.
Luis se quedó unos segundos sin saber qué decir.
Luego miró el manillar.
Había otro papel doblado.
"Creo que ya era hora de conocernos."