Autor/a
Marions
Categoria
Relat lliure
Relat lliure

Línea azul

Cada mañana me levanto a las seis. No porque me apetezca, sino porque es la hora a la que toca. Salgo de casa medio dormida y cojo el bus de Sagalés con la misma gente de siempre. Nadie habla mucho a esa hora. Cada uno va a lo suyo, mirando el móvil o simplemente pensando.


Bajo en La Sagrera y entro al metro. El andén suele estar lleno y casi siempre voy de pie. Me coloco donde puedo y dejo que pasen las paradas hasta Diagonal.


Con el tiempo he aprendido a reconocer a la gente del vagón. No sé sus nombres ni falta que hace. 
Sé quién se baja antes, quién siempre va sentado y quién entra con prisas cuando suena el pitido. Él es uno de esos. Coincidimos muchos días, pero no hablamos. A veces ni nos miramos.


No pasa nada especial durante el trayecto. No hay conversaciones importantes ni momentos destacables. Solo el viaje de cada mañana, igual que siempre.


Cuando bajo en Diagonal, el día empieza de verdad. Trabajo, horarios, cosas que hacer. Pero ese rato previo, entre el bus y la línea azul, forma parte de mi rutina. Y aunque parezca igual cada día, no lo es del todo. Supongo que hay viajes que, sin darte cuenta, acaban siendo parte de tu vida.