Autor/a
Ale
Categoria
Relat lliure
Último tren
Hay algo en los andenes que casi a medianoche estan vacíos que hace que la ciudad parezca distinta, como si Barcelona guardara un secreto que solo revela después de medianoche.
Aquella noche bajé a la estación de Universitat cuando el panel anunciaba el último tren en 2 minutos. El andén estaba casi desierto. Solo un hombre al fondo, demasiado quieto, no miraba el móvil.
Solo el túnel.
El tren llegó con el viento caliente que siempre lo precede. Las puertas se abrieron y entré. El hombre también. Se sentó frente a mí.
No levantaba la vista.
Las luces del vagón parpadearon al salir de la estación. Pensé que era normal, el tren no redujo velocidad al llegar a la siguiente parada.
Ni se detuvo.
Las estaciones dejaron de iluminarse. La línea roja seguía avanzando… pero ya no reconocía los nombres.
“Próxima estación: Final”.
La voz no era la habitual. Sonaba más grave. Más lenta.
Miré alrededor. El vagón estaba vacío.
El hombre frente a mí ya no estaba.
Sentí un golpe seco bajo mis pies, como si algo hubiera caído en las vías. Las luces se apagaron por completo. Oscuridad absoluta. Solo el ruido del tren atravesando el túnel, cada vez más rápido.
vi al hombre reflejado en la ventana,no estaba dentro del vagón, estaba fuera corriendo junto al tren, a la misma velocidad. Su rostro pegado al cristal, sonriendo. Sus ojos completamente negros.
Quise gritar, pero la voz volvió a sonar.
“Última parada. Todos los pasajeros deben bajar.”
Las puertas se abrieron.
Pero no había andén.
Solo oscuridad.
Un vacío profundo, húmedo, interminable.
El hombre apareció a mi lado. No escuché pasos. No abrió puertas. Simplemente estaba allí.
—Siempre necesitamos uno más —susurró.
Intenté retroceder, pero el tren comenzó a empujarme hacia la abertura. El suelo vibraba. Algo respiraba en la oscuridad.
El panel marcaba 23:58, al bajarme en las tres proximas estaciones, llegue palida, sin aire al subir las escaleras electricas, el guardia de seguridad me agarra del brazo y me desmayo, no tenía fuerzas, al abrir los ojos vi detenidamente la camara de seguridad y vi a una persona sentada mirando hacia la camara, del susto derrame el vaso de agua, le comenté al guardia de seguridad que acabo de ver a una persona, pero solo yo podia verlo, le djje que esta ahi, que me esta mirando que tiene una bufanda marrón, mis manos comenzaron a temblar, el guardia me enseña una foto antigua rasgada y rota, y me dice me estas describiendo a esta persona ? Y le conteste si, si esa misma.
El guardia me mira y me dice imposible, no puede ser, él se tiro a las vias del metro hace años, tenia cuadro de depresión, pero lo cierto es que yo lo estaba viendo.
Y no estaba vivo.
Sali del metro, necesitaba irme a casa, tomar una manzanilla e ir a dormir, pero al estar tan cansada me voy a la parada de bus de la N8, cuando entre al bus habia muchas personas eso me hiso olvidar del panorama del que vivi, me siento y escucho una voz lejana que decia, estoy aqui al voltear no habia nadie.
Las paradas del bus se hacian eternas, las personas se iban bajando y nuevamente me fui quedando sola, baje en la parada indicada, pongo musica, y en la radio una voz que dice" me tendras en tus pensamientos de ahi no saldré".
Llego a casa, pongo agua caliente, me ducho, al terminar me hago manzanilla, llamo a una de mis amigas y durante toda la noche me senti acompañada, he tenido un dia largo.
Asi que fue un dia cansado, por no decir extraño.
Aquella noche bajé a la estación de Universitat cuando el panel anunciaba el último tren en 2 minutos. El andén estaba casi desierto. Solo un hombre al fondo, demasiado quieto, no miraba el móvil.
Solo el túnel.
El tren llegó con el viento caliente que siempre lo precede. Las puertas se abrieron y entré. El hombre también. Se sentó frente a mí.
No levantaba la vista.
Las luces del vagón parpadearon al salir de la estación. Pensé que era normal, el tren no redujo velocidad al llegar a la siguiente parada.
Ni se detuvo.
Las estaciones dejaron de iluminarse. La línea roja seguía avanzando… pero ya no reconocía los nombres.
“Próxima estación: Final”.
La voz no era la habitual. Sonaba más grave. Más lenta.
Miré alrededor. El vagón estaba vacío.
El hombre frente a mí ya no estaba.
Sentí un golpe seco bajo mis pies, como si algo hubiera caído en las vías. Las luces se apagaron por completo. Oscuridad absoluta. Solo el ruido del tren atravesando el túnel, cada vez más rápido.
vi al hombre reflejado en la ventana,no estaba dentro del vagón, estaba fuera corriendo junto al tren, a la misma velocidad. Su rostro pegado al cristal, sonriendo. Sus ojos completamente negros.
Quise gritar, pero la voz volvió a sonar.
“Última parada. Todos los pasajeros deben bajar.”
Las puertas se abrieron.
Pero no había andén.
Solo oscuridad.
Un vacío profundo, húmedo, interminable.
El hombre apareció a mi lado. No escuché pasos. No abrió puertas. Simplemente estaba allí.
—Siempre necesitamos uno más —susurró.
Intenté retroceder, pero el tren comenzó a empujarme hacia la abertura. El suelo vibraba. Algo respiraba en la oscuridad.
El panel marcaba 23:58, al bajarme en las tres proximas estaciones, llegue palida, sin aire al subir las escaleras electricas, el guardia de seguridad me agarra del brazo y me desmayo, no tenía fuerzas, al abrir los ojos vi detenidamente la camara de seguridad y vi a una persona sentada mirando hacia la camara, del susto derrame el vaso de agua, le comenté al guardia de seguridad que acabo de ver a una persona, pero solo yo podia verlo, le djje que esta ahi, que me esta mirando que tiene una bufanda marrón, mis manos comenzaron a temblar, el guardia me enseña una foto antigua rasgada y rota, y me dice me estas describiendo a esta persona ? Y le conteste si, si esa misma.
El guardia me mira y me dice imposible, no puede ser, él se tiro a las vias del metro hace años, tenia cuadro de depresión, pero lo cierto es que yo lo estaba viendo.
Y no estaba vivo.
Sali del metro, necesitaba irme a casa, tomar una manzanilla e ir a dormir, pero al estar tan cansada me voy a la parada de bus de la N8, cuando entre al bus habia muchas personas eso me hiso olvidar del panorama del que vivi, me siento y escucho una voz lejana que decia, estoy aqui al voltear no habia nadie.
Las paradas del bus se hacian eternas, las personas se iban bajando y nuevamente me fui quedando sola, baje en la parada indicada, pongo musica, y en la radio una voz que dice" me tendras en tus pensamientos de ahi no saldré".
Llego a casa, pongo agua caliente, me ducho, al terminar me hago manzanilla, llamo a una de mis amigas y durante toda la noche me senti acompañada, he tenido un dia largo.
Asi que fue un dia cansado, por no decir extraño.