Autor/a
Fran
Categoria
Relat lliure
UN DÍA HORRIBLE
¡ Cariño te quiero ! ¡ Luego te llamo ! Le grito a mi mujer. Bajo las escaleras corriendo, salgo a la calle, el autobús pasa en un minuto. Necesito llegar a tiempo a la parada. Lo veo acercarse y detenerse. Miro a ambos lados de la calle, dejo pasar un coche y cruzo en diagonal. llegué por los pelos. Soy un desastre. Me repito cada día. No debo salir de casa siempre tan justo, pero no lo logro.
Me encamino hacia un sitio libre, pero en ese momento el autobús frena de golpe y una chica choca conmigo. Bueno, mejor dicho, el café que llevaba cogido en su mano derecha se volcó sobre mi chaqueta manchando también mi camisa.
Mi día había empezado genial. Y hoy tengo una reunión muy importante en el trabajo.
Acepto las disculpas , decido bajarme en mi parada y seguir con mi rutina ya programada.
En la oficina , puedo ocultar las manchas y por fin llego a tiempo a la sala de reuniones. Soy el primera en llegar y estoy solo. Aprovecho para leer los mails pendientes en el portátil.
Luís, dice Matilde, mi secretaria; que haces aquí. La reunión se tuvo que aplazar para la semana próxima. Tienes un wasap mío en tu móvil.
Gracias Matilde, contesto.
Me meto la mano en el bolsillo de la chaqueta para coger mi movil, pero no lo encuentro. Lo busco con más ahínco pero nada. Ahora caigo, me lo he dejado en casa.No!No!No!.
Entonces tomo aire, decido calmarme, tomarme un momento respirar hondo y pensar.
Matilde, trabajaré desde casa. Creo que lo mejor será volver a casa. A mi zona de seguridad.
Y así decido salir a coger el metro de vuelta. Saco la tarjeta de TMB y al pasarla por el torno, me anuncia que están agotados los viajes. Me acerco a la máquina de recarga de viajes y me acuerdo que no tengo mi móvil para pagar. Y no llevo dinero. No! No! No!.
¡ Cariño, cariño ! Puedes levantare tú. El niño está llorando. Y yo estoy muerta. Gracias amor.
Me levanto, todo sudado, me acerco a la cuna, cojo el niño y me lo pego a mí. Siento su piel sedosa y delicada. Retengo su olor. Y pienso: que bonito es no tener problemas. Hacerse grande, no mola
Me encamino hacia un sitio libre, pero en ese momento el autobús frena de golpe y una chica choca conmigo. Bueno, mejor dicho, el café que llevaba cogido en su mano derecha se volcó sobre mi chaqueta manchando también mi camisa.
Mi día había empezado genial. Y hoy tengo una reunión muy importante en el trabajo.
Acepto las disculpas , decido bajarme en mi parada y seguir con mi rutina ya programada.
En la oficina , puedo ocultar las manchas y por fin llego a tiempo a la sala de reuniones. Soy el primera en llegar y estoy solo. Aprovecho para leer los mails pendientes en el portátil.
Luís, dice Matilde, mi secretaria; que haces aquí. La reunión se tuvo que aplazar para la semana próxima. Tienes un wasap mío en tu móvil.
Gracias Matilde, contesto.
Me meto la mano en el bolsillo de la chaqueta para coger mi movil, pero no lo encuentro. Lo busco con más ahínco pero nada. Ahora caigo, me lo he dejado en casa.No!No!No!.
Entonces tomo aire, decido calmarme, tomarme un momento respirar hondo y pensar.
Matilde, trabajaré desde casa. Creo que lo mejor será volver a casa. A mi zona de seguridad.
Y así decido salir a coger el metro de vuelta. Saco la tarjeta de TMB y al pasarla por el torno, me anuncia que están agotados los viajes. Me acerco a la máquina de recarga de viajes y me acuerdo que no tengo mi móvil para pagar. Y no llevo dinero. No! No! No!.
¡ Cariño, cariño ! Puedes levantare tú. El niño está llorando. Y yo estoy muerta. Gracias amor.
Me levanto, todo sudado, me acerco a la cuna, cojo el niño y me lo pego a mí. Siento su piel sedosa y delicada. Retengo su olor. Y pienso: que bonito es no tener problemas. Hacerse grande, no mola