Autor/a
Archer
Categoria
Relat lliure
Relat lliure

EL MISTERIO DE BARCELONA

I
Me llamo Gabriel, he viajado a la ciudad mediterránea de Barcelona en pleno verano, en busca de la sanación de mi espíritu. Soy escritor y hace tiempo que las musas de la inspiración huyeron de mi sin avisar y aún no han vuelto. Estoy en la Estación de metro de Sagrada Familia; de repente, observo un hombre singular y enigmático, con rostro insolente, que me está mirando con cara de atención sentado enfrente mío al otro lado del andén.
Lleva un sombrero de paja estilo Panamá, una camisa estampada con palmeras sobre un fondo azul celeste, unas bermudas color caqui y unas sandalias playeras. Es relleno, bajito, con ojos grandes y saltones, con cejas pobladas y cara rechoncha, parece un sapo a punto de croar y saltar de la hamaca. Me quedo intrigado, pero procuro no darle importancia, creo que tengo preocupaciones más importantes.
Dos días después estoy en el autobús V21 camino de la playa, el calor es bochornoso, rodeado de turistas japoneses; vuelvo a ver al hombre singular y enigmático con su sombrero de paja estilo Panamá, mirándome fijamente a los ojos, con descaro, sentando en un asiento. Era casualidad, o había un mensaje implícito en esos encuentros; era un misterio envuelto en un enigma. Nace un relato.
II
Me llamo Andrés, he acabado mi última novela y he viajado a Barcelona para celebrarlo, ha sido un parto con dolor, parecido a engendrar un elefante, pero el final ha sido satisfactorio, he concebido un buen libro. Las musas de la inspiración, a veces esquivas, llegaron a tiempo para cumplir los plazos con la editorial, que quedaron muy satisfechos con el resultado final. Soy escritor de novelas de suspense, mis obras son éxitos, y la venta de los derechos, a productoras cinematográficas o de televisión, me hacen vivir sin problemas económicos. Esta mañana, en una tienda de souvenirs, he comprado un sombrero de paja estilo Panamá, un capricho que me he permitido.
En la estación de metro de Sagrada Familia; de repente, me fijo en un hombre extravagante y estrambótico, con semblante rígido. Lleva una gorra roja de béisbol, un polo a rayas verdes y blancas, unos pantalones rojos, y calza unas bambas blancas con unos calcetines blancos. Es flaco como hecho de alambre, cuello largo parecido a una jirafa, ojos pequeños y almendrados, boca chata y nariz afilada como un lapicero.
Dos días después en el autobús V21 camino de la playa, rodeado de turistas japoneses que parecen salidos de una serie de samuráis, observo otra vez al hombre extravagante y estrambótico de la gorra roja; era un misterio envuelto en un enigma. Seguramente detrás de él habrá una historia, su vida será una gran novela para escribir. Dicen que las casualidades no existen y que todo tiene una razón; tal vez sea, que he de escribir la historia de este desconocido.