Autor/a
Yolian
Categoria
Relat lliure
Relat lliure

El mismo trayecto

Empecé a hacer este trayecto con veinticinco años.
Tenía prisa por vivir y la sensación de que todo estaba a punto de empezar. Me subía al metro con ilusión, con planes, con esa energía un poco ingenua de quien cree que el tiempo es infinito y que las cosas salen si una las desea lo suficiente.
Han pasado diecisiete años.
Sigo haciendo el mismo recorrido. Las mismas estaciones. Los mismos nombres anunciados por la megafonía. Yo ya no soy la misma. Tengo cuarenta y dos años, alguna cana que no siempre disimulo, ojeras más profundas y un cansancio que antes no conocía.
Entre medias hubo un matrimonio, un divorcio y varias rupturas. Hubo decepciones, momentos en los que pensé que quizá esto era todo. Que la vida se había quedado a medias. Que la ilusión se había gastado sin darme cuenta.
Pero aquí sigo.
Me subo al metro un poco más envejecida, sí. Un poco más consciente. Con menos prisa y más cicatrices. Pero con algo intacto que me sorprende incluso a mí: las ganas de vivir.
No son las mismas de antes. Son más silenciosas. Más humildes. Ya no piden grandes cosas. No sueñan con finales perfectos. Sueñan con estar en paz. Con reír. Con querer bien. Con despertarse un día y sentir que, por fin, todo encaja.
El vagón avanza. Yo también.
He cambiado por fuera. Mucho.
Por dentro, sigo creyendo —quizá con más fundamento— que algún día seré feliz.
Y esa idea, después de todo lo vivido,
me sigue pareciendo suficiente.