Autor/a
Valeria Silper
Categoria
Relat lliure
Relat lliure

Amor entre paradas

El mundo gira entorno a las casualidades y al destino.

¿No es algo mágico pensar en como todos estamos siguiendo el camino trazado por un mapa invisible guiando nuestras vidas?

Es maravilloso saber como los hilos se están estado cosiendo mucho antes de nosotros poder abrir los ojos.

La historia ya está escrita y el mundo de varias personas ya está conectada, solo hace falta centrarnos y prestar atención a lo que está sucediendo.

Nada más, observen y se darán cuenta.

Una señora  embarazada acaba de llegar a la estación de la Sagrada Familia desde la línea 2.

En la misma estación pero llegando desde la línea 5, hay otra señora junto a su hijo de un año que están subiendo las escaleras.

Ambas están en el mismo lugar, a la misma hora y listas para salir por el mismo sitio.

 —Perdona—le dice la mujer con el pequeño a la otra que parece estar buscando algo en el bolso y no la deja pasar. “Está embarazada” es su primer pensamiento. “Yo estuve así hace unos meses” es el segundo.

 —Lo siento—se lamenta la embarazada—estoy algo nerviosa—sonríe con timidez—Ella ya quiere salir, pero necesitaba salir un rato de casa.

—Felicidades por la niña—le dice con una sonrisa—Te entiendo perfectamente—señala al pequeño que tiene en brazos.

—Ya veo—parece haber encontrado lo que buscaba y las puertas se abren al comenzar su caminata de salida—Gracias—es como el cierre de una conversación. Solo fue una chispa. Ambas están por salir por esas puertas y quedará como una pequeña charla olvidable entre dos personas desconocidas—Estoy yendo a un café—reinicia la conversación—¿Quisieras acompañarme?

Sonríe. Ella también necesita compañía—Será un placer.

Ambas acaban de cambiar el curso de la vida de dos pequeños que aún no se conocen y cómo podrían, si una aún no ha nacido.

No obstante, puedo verlo.

Ellas se irán al café y no dejarán de sonreír al hablar sobre lo difícil que puede ser la maternidad y de los nervios que sienten de hacer algo mal.

No obstante, también hablarán de sus sueños y de cómo terminaron en España y en la misma estación.

La embarazada le dirá que viene desde Gorg, diez paradas antes de Sagrada Familia.

La mujer con el pequeño, le contará que viene desde Pubilla Cases y ambas reirán al darse cuenta de otra coincidencia. El mismo número de estaciones.

Se volverán amigas.

Un mes después, la bebé nacerá y se llamará Olivia. El mismo nombre de su mamá.

Ese mismo día, su amiga con el pequeño Oliver reaccionará a su publicación en Facebook con mucho entusiasmo y pensará en voz baja “Oliver tendrá una amiga”

 Oliver y Olivia se conocerán, en una de esas reuniones de amigas donde se reúnen para contarse chismes y sonríen al notar que ahora son madres y están en la misma etapa.
Esos bebés aún no lo saben, pero ahora están descansando en el mismo lugar mientras sus madres ríen en la cocina.

 

Claro, todo esto es hipotético.

Tal vez ese café fue el primero y el único.
Tal vez ellas se odiaron al hablar y nunca se volvieron a ver.
Tal vez una de ellas se fue de España y la otra jamás se enteró.
Tal vez la bebé se llamó Oriana, Bianca o Valeria.

Nunca podríamos saberlo. Sin embargo, el mapa invisible no hace nada sin tener un plan y no enlaza los caminos de las personas sin tener una razón...

—Oliver, despierta—dice ella—Ya llegamos a Sagrada Familia.
—¿Lista para tu sorpresa de cumpleaños número 18, Livia?—Él bromea.
—Es Olivia, tonto—lo besa.

Se sonríen sin saber que en esa misma estación de metro comenzó su historia de amor.