Autor/a
trufa
Categoria
Relat lliure
Relat lliure

Última conexión

La última conexión

El autobús nocturno estaba casi desierto. Solo el conductor y yo.

Me acomodé en el último asiento, con la mochila en el regazo y el corazón a mil por hora. Sabía que él me estaba siguiendo, y esta vez no habría forma de escapar. Tres días de mensajes anónimos habían sido suficiente advertencia.

La parada frente al cementerio se sentía demasiado cercana. Miré por la ventana: luces amarillas, lápidas, y el silencio solo interrumpido por un perro que ladraba a lo lejos.

El conductor frunció el ceño, como si pudiera sentir mi miedo. No había nadie más en el autobús. Nadie que pudiera ayudarme.

Apreté la mochila. Dentro estaba todo lo que necesitaba: un sobre con pruebas, fotos y grabaciones. Esta noche no podía fallar.

De repente, un ruido metálico. Algo cayó detrás de mí. Me giré. Nadie. El conductor me miraba con curiosidad. La puerta del autobús estaba bloqueada; la llave giraba, pero el motor rugió y no pasó nada.

—Problemas mecánicos —dijo, sin mirarme—. Tendremos que esperar.

Mi instinto gritó: no confíes en nadie. Ni siquiera en él. Saqué el sobre y lo abrí. Fotos, grabaciones, nombres. Todo listo para ser expuesto.

El autobús comenzó a temblar. Luces parpadeantes, motores rugiendo. Miré de nuevo al conductor. Sonrió. Era un gesto demasiado humano para alguien que solo debía conducir.

El sobre se me cayó al suelo, las fotos esparcidas entre mis pies. Y entonces lo entendí: no era yo quien iba a exponerlo.

Él ya lo sabía todo.

El autobús aceleró hacia el túnel más cercano. Luces rojas parpadeaban en el tablero.
—Última conexión —dijo—. Nadie sale de aquí hasta que todo quede resuelto.

Y mientras el túnel tragaba la noche, comprendí que no era víctima ni perseguidor. Era el próximo pasajero de su juego.

El autobús desapareció.