Autor/a
Jrpbcn1968
Categoria
Relat lliure
Historias
Se podrían escribir mil relatos con historias que ocurriesen en un transporte publico
Como por ejemplo imaginar que un Tren se detiene en medio de un túnel, se va la luz y relatar toda la angustia, pánico e incluso saldría algún héroe que tomase partido, ayudase a la gente y que tuviese sus 15 minutos de gloria
O contar una historia sobre esa pareja acaramelada de no mas de 15-16 años, donde su mundo abarca solo los abrazos, besos, sonrisas que se van dando, y que el tiempo lo miden en los segundos que están sin respirar y podrían llegar al final de trayecto y dar vueltas sin fin, ajenos a todo lo que pasa fuera de ese mundo que han creado.
O la de ese abuelo que entrada con el carro de la compra y uno se pregunta dónde irá. Sino tiene un supermercado cerca o le avergüenza llevar caminador o solamente se ve perdido porque ha perdido a su mujer y esa soledad no querida la llena viajando en un vagón de metro lleno de gente sin rumbo como él.
O de ese matrimonio aburrido que quizás en ese momento mientras esperan llegar a la parada de destino, los dos van pensando donde van sus vidas, y si este vagón donde viajan es el correcto para continuar o detenerse.
O ese hombre que habla a la mujer, que quiere rozar su mano apoyada en la barra, para no caer al suelo pero que quiere caer en sus brazos, animadamente, compañeros de trabajo, que ya sean convertido en de amantes porque eso tiene el compartir paradas de metro e intimidades, que escapan allá lejos de su barrio, su oficina, para llegar a un lugar donde puedan dar rienda suelta a lo que ahora tienen escondido. Y seguro que les gustaría llegar más allá de la última parada de esta línea de metro.
O la historia de este hombre, que soy yo, que piensa en todas estas historias, porque quizás le gustaría vivir, ser protagonista, de cualquier relato de los que se imagina en un vagón de metro donde tantas vidas desconocidas, coinciden.
Como por ejemplo imaginar que un Tren se detiene en medio de un túnel, se va la luz y relatar toda la angustia, pánico e incluso saldría algún héroe que tomase partido, ayudase a la gente y que tuviese sus 15 minutos de gloria
O contar una historia sobre esa pareja acaramelada de no mas de 15-16 años, donde su mundo abarca solo los abrazos, besos, sonrisas que se van dando, y que el tiempo lo miden en los segundos que están sin respirar y podrían llegar al final de trayecto y dar vueltas sin fin, ajenos a todo lo que pasa fuera de ese mundo que han creado.
O la de ese abuelo que entrada con el carro de la compra y uno se pregunta dónde irá. Sino tiene un supermercado cerca o le avergüenza llevar caminador o solamente se ve perdido porque ha perdido a su mujer y esa soledad no querida la llena viajando en un vagón de metro lleno de gente sin rumbo como él.
O de ese matrimonio aburrido que quizás en ese momento mientras esperan llegar a la parada de destino, los dos van pensando donde van sus vidas, y si este vagón donde viajan es el correcto para continuar o detenerse.
O ese hombre que habla a la mujer, que quiere rozar su mano apoyada en la barra, para no caer al suelo pero que quiere caer en sus brazos, animadamente, compañeros de trabajo, que ya sean convertido en de amantes porque eso tiene el compartir paradas de metro e intimidades, que escapan allá lejos de su barrio, su oficina, para llegar a un lugar donde puedan dar rienda suelta a lo que ahora tienen escondido. Y seguro que les gustaría llegar más allá de la última parada de esta línea de metro.
O la historia de este hombre, que soy yo, que piensa en todas estas historias, porque quizás le gustaría vivir, ser protagonista, de cualquier relato de los que se imagina en un vagón de metro donde tantas vidas desconocidas, coinciden.