Autor/a
Irene
Categoria
Relat escolar
Subcategoria
De 13 a 17 años
Centre escolar
Col·legi Canigó de Barcelona
Un viaje extraño
Un día por la tarde yo volvía a casa después del instituto en un bus de TMB. Estaba bastante cansada porque habíamos tenido un examen de mates y me había salido regular.
El bus estaba medio vacío. Había una señora con bolsas, un chico escuchando música y un señor mayor mirando por la ventana.
Me senté cerca del fondo y me puse a mirar mi móvil, pero casi no tenía batería, así que lo guardé. Entonces decidí observar a través de la ventana. Barcelona se veía bonita. Empezaba a oscurecer y las luces de la calle estaban encendidas.
En la siguiente parada subió un chico con un monopatín.
—¿Está libre? —me preguntó señalando el asiento de al lado.
—Sí —le dije.
Se sentó y dejó el monopatín en el suelo.
El bus arrancó otra vez y estuvimos un rato en silencio. Después el chico comentó:
—Hoy el bus va súper vacío.
—Sí —asentí—. A esta hora casi nadie lo usa.
De repente el bus paró en una parada… pero no había nadie esperando.
Las puertas se abrieron.
Nadie subió.
Permanecieron abiertas unos segundos y luego se cerraron de nuevo.
—¡Qué raro!—exclamó el chico.
Entonces el señor mayor que estaba delante se giró.
—Eso pasa todos los días —dijo.
—¿Cómo que todos los días? —pregunté.
—El conductor siempre espera unos segundos en esa parada, aunque no haya nadie.
—¿Por qué? —preguntó el chico.
El señor se encogió de hombros.
—Dicen que hace tiempo alguien siempre llegaba tarde al bus y corría para alcanzarlo. El conductor un día decidió esperar un poco… por si acaso.
—¿ Quién es esa persona? —pregunté.
—No se sabe —respondió el señor.
El bus siguió avanzando.
Miré por la ventana pensando en todo eso. Justo cuando giramos la esquina me pareció ver a alguien corriendo por la acera. Pero estaba muy lejos y no lo vi bien.A lo mejor solo estaba haciendo deporte. O a lo mejor estaba intentando coger el bus.
Cuando llegué a mi parada, miré al conductor y antes de bajar le di las buenas noche. Él sonrió.
El bus se fue y yo me quedé pensando … Tal vez esa persona algún día llegue a tiempo…
El bus estaba medio vacío. Había una señora con bolsas, un chico escuchando música y un señor mayor mirando por la ventana.
Me senté cerca del fondo y me puse a mirar mi móvil, pero casi no tenía batería, así que lo guardé. Entonces decidí observar a través de la ventana. Barcelona se veía bonita. Empezaba a oscurecer y las luces de la calle estaban encendidas.
En la siguiente parada subió un chico con un monopatín.
—¿Está libre? —me preguntó señalando el asiento de al lado.
—Sí —le dije.
Se sentó y dejó el monopatín en el suelo.
El bus arrancó otra vez y estuvimos un rato en silencio. Después el chico comentó:
—Hoy el bus va súper vacío.
—Sí —asentí—. A esta hora casi nadie lo usa.
De repente el bus paró en una parada… pero no había nadie esperando.
Las puertas se abrieron.
Nadie subió.
Permanecieron abiertas unos segundos y luego se cerraron de nuevo.
—¡Qué raro!—exclamó el chico.
Entonces el señor mayor que estaba delante se giró.
—Eso pasa todos los días —dijo.
—¿Cómo que todos los días? —pregunté.
—El conductor siempre espera unos segundos en esa parada, aunque no haya nadie.
—¿Por qué? —preguntó el chico.
El señor se encogió de hombros.
—Dicen que hace tiempo alguien siempre llegaba tarde al bus y corría para alcanzarlo. El conductor un día decidió esperar un poco… por si acaso.
—¿ Quién es esa persona? —pregunté.
—No se sabe —respondió el señor.
El bus siguió avanzando.
Miré por la ventana pensando en todo eso. Justo cuando giramos la esquina me pareció ver a alguien corriendo por la acera. Pero estaba muy lejos y no lo vi bien.A lo mejor solo estaba haciendo deporte. O a lo mejor estaba intentando coger el bus.
Cuando llegué a mi parada, miré al conductor y antes de bajar le di las buenas noche. Él sonrió.
El bus se fue y yo me quedé pensando … Tal vez esa persona algún día llegue a tiempo…