Autor/a
Trinidad Marcos Aguas
Categoria
Relat lliure
EL APAGÓN
IVANA; Cuando Ivana era pequeña, escribió un relato sobre una Noche oscura, en la que hubo un corte de suministro eléctrico en la ciudad. Tuvieron que pasar unos 18 años para que un día, ese escenario se convirtiera en realidad. Un día, un corte de suministro provoco un apagón y llego a la ciudad una oscuridad total, salvo por luces en Las salidas de emergencia o en los barcos en alta mar. No había línea en los teléfonos ni señal de internet. Empezó a buscar de forma histérica por toda la casa, removiendo cajones y revisando estanterías. Tras una hora de intensa búsqueda, voila! Ahí estaba su relato. Lo saco, empezó a leer con la expresión desencajada, hasta que un DEU MEU salió de su boca y una lágrima recorrió su mejilla.
Sudada, despeinada y con expresión desquiciada, corrió bajo sus sabanas y empezó a llorar desesperadamente.
FELIPE; Era medio día y Felipe iba en el metro de camino a casa después del trabajo, de repente la luz del vagón se apagó y el metro se detuvo. Fue perturbador y mucha gente se asustó muchísimo. Él estaba tranquilo, era hora punta y la línea 1 como siempre abarrotada de currantes dirección Fondo, todos los días pasa algo, no necesariamente malo. Pensó.
Pasaron unos interminables minutos y solo se veía gracias a las luces de emergencia, estaban parados en un túnel. Se seguían escuchando gritos y sollozos de pasajeros asustados pensando en lo peor, un atentado, un incendio e incluso un apocalipsis en el exterior. Sonaron los altavoces del metro, solicitando calma y advirtiendo de que se estaba trabajando en la supuesta avería, aunque ni ellos mismo sabían que estaba pasando. Se veían por las ventanillas y en el estrecho túnel, trabajadores de TMB corriendo de un lado a otro con linternas y algunos de ellos con chaquetas de alta visibilidad. Algunos niños y no tan niños seguían llorando.
Desalojaron el vagón y les hicieron salir, caminando por el oscuro y tenebroso túnel. Al final del mismo se veían algunas luces de emergencia y algunos destellos de las linternas de las personas que guiaban al grupo, también se oían ruidos extraños. Nada ayudaba a que aquella situación fuera fácil.
Llegaron al andén, allí había más personal de seguridad para ayudar a personas mayores y niños a subir de las vías. La oscuridad seguía, no había señal en el móvil, y se oían rumores de que el apagón era a nivel nacional e incluso en algunos lugares de Europa, que ganas de salir de allí.
IVANA; Aún bajo las sabanas, seguía buscando cobertura, misión imposible, no tenía radio, no había televisión, no podía comer y pensó en salir a comprar, pero tampoco tenia dinero en efectivo. Necesitaba a Felipe, y no paraba de pensar en el final de su relato y de que Felipe estaba bajo tierra en el metro.
De repente una mano destapo sus sabanas, y se encontró a si misma tumbada en la cama, eso sí empapada en sudor, con los ojos pegados por las legañas y casi con baba en las comisuras de sus labios….
- ¿en serio sigues durmiendo? Desde luego se que eres un lirón, pero esta vez te has pasado. -No,yo, ¿que que pasa? ¿Como estas? ¿Como iba el metro? ¿Qué ha pasado? -nada, ¿qué va a pasar? que se ha parado un poco en Glorias, pero nada, ha seguido con normalidad. - ¿había luz en el metro? ¿Y en la calle? ¿Y cobertura? - ¿Qué te pasa? Estas rarísima.
En ese momento Ivana se dio cuenta que todo había sido un sueño, aún así paso un buen rato releyendo el relato con Felipe mientras se reían de la situación, ajenos a que algún día eso pasaría de verdad.
Sudada, despeinada y con expresión desquiciada, corrió bajo sus sabanas y empezó a llorar desesperadamente.
FELIPE; Era medio día y Felipe iba en el metro de camino a casa después del trabajo, de repente la luz del vagón se apagó y el metro se detuvo. Fue perturbador y mucha gente se asustó muchísimo. Él estaba tranquilo, era hora punta y la línea 1 como siempre abarrotada de currantes dirección Fondo, todos los días pasa algo, no necesariamente malo. Pensó.
Pasaron unos interminables minutos y solo se veía gracias a las luces de emergencia, estaban parados en un túnel. Se seguían escuchando gritos y sollozos de pasajeros asustados pensando en lo peor, un atentado, un incendio e incluso un apocalipsis en el exterior. Sonaron los altavoces del metro, solicitando calma y advirtiendo de que se estaba trabajando en la supuesta avería, aunque ni ellos mismo sabían que estaba pasando. Se veían por las ventanillas y en el estrecho túnel, trabajadores de TMB corriendo de un lado a otro con linternas y algunos de ellos con chaquetas de alta visibilidad. Algunos niños y no tan niños seguían llorando.
Desalojaron el vagón y les hicieron salir, caminando por el oscuro y tenebroso túnel. Al final del mismo se veían algunas luces de emergencia y algunos destellos de las linternas de las personas que guiaban al grupo, también se oían ruidos extraños. Nada ayudaba a que aquella situación fuera fácil.
Llegaron al andén, allí había más personal de seguridad para ayudar a personas mayores y niños a subir de las vías. La oscuridad seguía, no había señal en el móvil, y se oían rumores de que el apagón era a nivel nacional e incluso en algunos lugares de Europa, que ganas de salir de allí.
IVANA; Aún bajo las sabanas, seguía buscando cobertura, misión imposible, no tenía radio, no había televisión, no podía comer y pensó en salir a comprar, pero tampoco tenia dinero en efectivo. Necesitaba a Felipe, y no paraba de pensar en el final de su relato y de que Felipe estaba bajo tierra en el metro.
De repente una mano destapo sus sabanas, y se encontró a si misma tumbada en la cama, eso sí empapada en sudor, con los ojos pegados por las legañas y casi con baba en las comisuras de sus labios….
- ¿en serio sigues durmiendo? Desde luego se que eres un lirón, pero esta vez te has pasado. -No,yo, ¿que que pasa? ¿Como estas? ¿Como iba el metro? ¿Qué ha pasado? -nada, ¿qué va a pasar? que se ha parado un poco en Glorias, pero nada, ha seguido con normalidad. - ¿había luz en el metro? ¿Y en la calle? ¿Y cobertura? - ¿Qué te pasa? Estas rarísima.
En ese momento Ivana se dio cuenta que todo había sido un sueño, aún así paso un buen rato releyendo el relato con Felipe mientras se reían de la situación, ajenos a que algún día eso pasaría de verdad.