Autor/a
Lletres viatgeres
Categoria
Relat escolar
Subcategoria
De 8 a 12 años
Centre escolar
Institució Igualada
Relat escolar

Priet Fournier y la tienda Rab

Había una vez un ladrón francés llamado Priet Fournier. Él hacía robos únicos e impresionantes, pero su último golpe fue inigualable.
Todo empezó el 30 de marzo de 2022. Ese día, Priet estaba en la cárcel después de que lo pillaran en un robo de joyas en Holanda. Priet tenía muchos contactos fuera de la prisión y consiguió que uno de ellos sobornara a un guardia de seguridad para que le abriera la celda a medianoche.
El segurata cumplió y Priet se marchó al baño, donde se encontraba una ventana. En ese momento, un helicóptero salió de la nada y lanzó una escalera. Él se subió y se llevó con él a uno de sus mejores amigos.
Después estuvo dos meses preparando su próximo golpe en Barcelona. Tenía previsto robar la tienda Rabat, un robo que planeaba con un valor total de 8 millones de euros.
El golpe empezó el 25 de mayo de 2022. Priet y su amigo Joseph fueron a ver dónde estaban las cámaras de la tienda y a investigar sobre los agentes de seguridad que había. Se dieron cuenta de que era algo casi imposible. Lo que ellos no sabían era que la policía los estaba vigilando.
Priet y Joseph fueron a ver un partido al Camp Nou. Iban a ir en metro, y cuando se cerraron las puertas se dieron cuenta de que estaban rodeados de agentes secretos de los Mossos d'Esquadra.
En la siguiente parada, que era Montjuïc, se bajaron del metro y volvieron a subir, lo que distrajo a los policías, pero al final salieron corriendo hacia el Palau Sant Jordi. Sin embargo, un policía le disparó a Joseph.
Priet tuvo tiempo de escaparse e irse a casa, pero sin Joseph. Así que tenía que robar una joyería solo y en menos de cinco horas.
Eran las 20:34 cuando Priet entró en la sala de luces de la tienda Rabat. Después cerró las puertas, sacó un arma de juguete y le dijo a la gente que no hiciera nada o dispararía.
Mandó a toda la gente a hacer un túnel muy profundo en la parte trasera, mientras él negociaba con la policía, diciéndoles que si alguien intentaba hacer algo, le daría a un botón para activar unos explosivos.
Priet llamó a un compañero suyo para que recogiera el dinero por el otro lado; a cambio, este se llevaría el 45% de las joyas. Solo había un problema: las joyas ya estaban fuera, pero ahora había que sacar a Priet.
Priet pensó en su jugada de la cárcel, pero todos verían el helicóptero, así que decidió bajar por el mismo agujero con una cuerda, mientras los rehenes iban saliendo poco a poco.
Cuando Priet estaba a punto de escapar con las joyas, vio cómo un policía lo apuntaba con la pistola. Empezó a correr y se subió a un teleférico, pero el policía no tuvo más remedio que disparar y le dio en el brazo.
Sin embargo, una señora mayor le curó la herida. El policía no lo sabía y lo dio por muerto, comunicándoselo a todos. Pero cuando fueron a buscar el cuerpo, se dieron cuenta de que había desaparecido, sin saber dónde estaba.
Más tarde, Priet volvió a Carcassonne, su ciudad natal, y compartió el dinero con sus familiares y amigos.
A Priet se le recuerda como un ladrón sinvergüenza, pero sobre todo como un ladrón inteligente, capaz de robar 8 millones de euros él solo.