Autor/a
Sara
Categoria
Relat lliure
Relat lliure

El amor verdadero

El amor de mi vida, lo conocí a los 15 años...él tenía 25 años, fué un amor de los de antes, ir al bailar, quedar los domingos para ir al cine, largos paseos por la orilla del mar, besos...sólo eso...pero la vida, el trabajo, y un cambio de domicilio hizo nuestra ausencia,...nos separamos con tanto cariño y sin darnos cuenta, él nunca me olvidó, yo nunca lo olvidé...tuve otros novios, y uno, con el que me casé, tuve dos hijos...la vida siguió, y con ella una separación...volví a estar con otras parejas....pero aquel primer amor, nunca lo olvidé...muchas veces pensaba que sería de él...se habrá casado???...tendrá hijos???...dónde vivirá??....y así siguió la vida...un día en el metro, una cara conocida, y allí estaba después de más de 40 años...pero esos ojos, esa sonrisa..no había cambiado con la edad...y ví que era él...me acerqué, y pregunté, por su cara vi que no me reconocía, pensé, no es él, "tierra trágame"..tanto había cambiado yo..o era mi ilusión de antes lo que me hacía pensar que sí, que era el mismo sentimiento compartido, en pocos segundos, pensé que era mejor no insistir, hasta tenía miedo de hacer el ridículo...le pedí perdón y me alejé....no sé cómo, ni porqué, después de tantos años seguía pensando en él, y pensando que tenía que ser reciproco...sentí un punzón en el estómago de pena¡¡, siempre había soñado con volver a verlo, que nos reencontrábamos, que nos reconoceríamos, que podríamos rememorar aquellos tiempos del amor más puro....y un jarro de agua fría había caído sobre mi...y me dispuse a bajar en la siguiente estación, y salir corriendo de allí...lo hice, cuando estaba en el andén, mire a mi derecha y él también había bajado....tan caprichoso es el destino??...o quería hacerme sentir muy mal...giré mi cabeza en dirección contraria y apresuré el paso, casi cuando iba a subir las escaleras, oí mi nombre...un escalofrío me recorrió la espalda, sonaba igual que hace 40 años...me paré en seco, me giré y allí estaba él, mirándome con la misma mirada dulce que yo recordaba....se disculpó no se lo esperaba, que cuando me alejé fué cuando reaccionó, y me buscó, ya estaba en la puerta para salir, y él hizo lo mismo....fuimos a tomar un café, me sentí cómo una adolescente, mis mejillas se sonrojaban cuando me miraba..la vida nos había tratado igual, un divorcio, y él una hija...el tiempo voló, nos abrazamos en la despedida, un beso en la mejilla, y un dame tú teléfono, para vernos otro día, pensé...no me llamará, ha sido mi insistencia, seguro que no siente nada por mí, fue un amor puro de adolescente..
Pasaron dos días, y me llamó, quedamos para comer...me arreglé como hacía años no lo hacía, con una ilusión, de enamorada ....cómo vas a estarlo me dije, tienes 55 años...pero el amor no tiene edad..fue el día más bonito que recuerdo...no había cambiado, seguía teniendo la misma conversación interesante que recordaba, sus halagos, me cogió de la mano, me estremecí, por qué nunca había sentido eso en mis otras relaciones?...al despedirnos me beso...creía morir de emoción, cómo la primera vez, temía ilusionarme y que luego no prosperara, pero a la vez lo vivía con intensidad, las ganas podían al miedo...volvimos a vernos otras veces, siempre era una aventura, de alegría..estaba tan feliz, después de un año, me pidió casarnos....no recuerdo que mi primera boda fuera con tanta ilusión, algo me decía que ese era el hombre definitivo y con él que me moriría...Cuando el amor es verdadero, el destino se encarga de ello