Autor/a
Claudia
Categoria
Relat lliure
Relat lliure

Aventuras 2.0

Tras una lucha titánica con su teléfono, de última generación, consiguió rellenar el formulario. Esperó entusiasmado la visita del cartero. Una tradición al borde de la extinción. Abrió el sobre. Perplejo, imaginó qué troqueladora podría perforar aquel soporte de plástico. Buscó tras la oscuridad de las persianas abatidas. Encontró consuelo en el frío poste metálico. La voz de la amable señora vestida de granate se había reducido a un diminuto botón. Su carta de presentación, una i latina sobre fondo gris. Una transeúnte decidió sosegar su anhelo. En cuestión de segundos hizo magia con las pantallas táctiles. Su desconcierto se transformó en angustia. Atascó la máquina validadora. Una larga cola se deshizo en improperios a su espalda. Respiró aliviado al reconocer los andenes, separados por las dos vías de siempre. El mapa del laberinto subterráneo se había expandido, con la previa solicitud de licencia al arco iris. Esperó paciente. Era el único ocupante del largo banco. A su alrededor, un hervidero de viajeros se impacientaban al ritmo de los números del marcador digital. Tras el intento fallido de telequinesia, algunos invocaron a Einstein. Él prefirió seguir sus pasos, sin descontarse. Se posicionó en el lugar exacto para iniciar el viaje. El breve y agudo pitido apresuró a Karma a hacerse su moño de guerra. Tras una mirada penetrante, un chico joven cedió su asiento al anciano. La traición de un supuesto daltonismo, se excusó. Desplegó el 20 Minutos causando conmoción entre las generaciones alfanuméricas. Antes de generar daños irreversibles, se enfundó en su arnés. Tras varios metros de rapel, alcanzó el andén. El equipo al completo sujetaba las cuerdas para amortiguar el descenso octogenario. Atónitos, desde el centro de control lo celebraron. Al amparo de decenas de pantallas repletas de indescifrables códigos, una excéntrica figura permanecía pensativa. La hoja de ruta no había resultado ser lo holística que esperaba.