Autor/a
Len
Categoria
Relat escolar
Subcategoria
De 8 a 12 anys
Centre escolar
Escola Parc del Guinardó
EL METRO 420
Júlia era una niña muy aventurera y por eso siempre se estaba paseando por la ciudad, usaba distintos transportes públicos iba en autobús, en AMBbici, en tren. Sin embargo, lo que más le gustaba era el metro.
Cada vez que podía iba en él. No obstante, lo que ella no sabía era que aquel día su paseo por la ciudad sería diferente.
Ella lo estaba esperando en el andén y de repente, escuchó un ruido. Le recordaba a los sonidos de los típicos agujeros que conducen a un portal desconocido en las películas. Como vio que el metro no llegaba, decidió entrar en las vías y...efectivamente, había un agujero enorme que parecía que conducía a otro mundo.
Después de pensarlo durante un rato, decidió adentrarse en él.
Cuando lo atravesó, se dio cuenta de que había mucha gente sentada en el suelo, estaban sucios y con la ropa rota. A Júlia eso le extrañó mucho porque estaban en las vías, cosa que estaba prohibida. La gente parecía estar asustada y en el fondo se escuchaban ruidos muy fuertes, como si fueran bombas.
Júlia estaba perpleja, lo que estaba viendo... ¡¡no podía ser verdad!!
Esa situación le recordaba a algo... una guerra. No le dio tiempo a pensarlo mucho porque la gente se empezó a esconder en unos huecos que había en la pared y, ¡fium!, era el metro y Júlia se había chocado con él, pero el metro no paró, siguió rodando por las vías y ella de repente se encontraba dentro de éste.
Estando en el vagón se paró a pensar: "¿y si hubiese viajado en el tiempo? ¿eso era posible?" Escuchó una voz que provenía de los interfonos del convoy, la voz decía: "¡Bienvenida al metro 420! creo que ya te has dado cuenta, pero igualmente te lo diré, al atravesar el portal has viajado en el tiempo, exactamente al 1936, el inicio de la guerra civil."
Ella no se lo podía creer: ¡su teoría era cierta! La voz siguió hablando: "Los martes de 14:00 a 16:00h, este metro se vuelve mágico y has tenido la suerte de que sólo fuese un portal, porque podría haber sido peor". Ella le hizo una pregunta a la misteriosa voz que escuchaba: "¿por qué hoy? yo siempre viajo a esta hora y nunca me había pasado". La voz respondió: "normal, este metro sólo se muestra a los verdaderos aventureros y se ve que tú no eras uno de ellos hasta ahora".
Lamento decirte que esta es tu parada. Júlia se marchó del metro muy emocionada, pensando cuál podría ser su próxima aventura en esas vías, de ahora en adelante iría cada martes a esa hora para poder descubrir los secretos que escondía ese metro.
Cada vez que podía iba en él. No obstante, lo que ella no sabía era que aquel día su paseo por la ciudad sería diferente.
Ella lo estaba esperando en el andén y de repente, escuchó un ruido. Le recordaba a los sonidos de los típicos agujeros que conducen a un portal desconocido en las películas. Como vio que el metro no llegaba, decidió entrar en las vías y...efectivamente, había un agujero enorme que parecía que conducía a otro mundo.
Después de pensarlo durante un rato, decidió adentrarse en él.
Cuando lo atravesó, se dio cuenta de que había mucha gente sentada en el suelo, estaban sucios y con la ropa rota. A Júlia eso le extrañó mucho porque estaban en las vías, cosa que estaba prohibida. La gente parecía estar asustada y en el fondo se escuchaban ruidos muy fuertes, como si fueran bombas.
Júlia estaba perpleja, lo que estaba viendo... ¡¡no podía ser verdad!!
Esa situación le recordaba a algo... una guerra. No le dio tiempo a pensarlo mucho porque la gente se empezó a esconder en unos huecos que había en la pared y, ¡fium!, era el metro y Júlia se había chocado con él, pero el metro no paró, siguió rodando por las vías y ella de repente se encontraba dentro de éste.
Estando en el vagón se paró a pensar: "¿y si hubiese viajado en el tiempo? ¿eso era posible?" Escuchó una voz que provenía de los interfonos del convoy, la voz decía: "¡Bienvenida al metro 420! creo que ya te has dado cuenta, pero igualmente te lo diré, al atravesar el portal has viajado en el tiempo, exactamente al 1936, el inicio de la guerra civil."
Ella no se lo podía creer: ¡su teoría era cierta! La voz siguió hablando: "Los martes de 14:00 a 16:00h, este metro se vuelve mágico y has tenido la suerte de que sólo fuese un portal, porque podría haber sido peor". Ella le hizo una pregunta a la misteriosa voz que escuchaba: "¿por qué hoy? yo siempre viajo a esta hora y nunca me había pasado". La voz respondió: "normal, este metro sólo se muestra a los verdaderos aventureros y se ve que tú no eras uno de ellos hasta ahora".
Lamento decirte que esta es tu parada. Júlia se marchó del metro muy emocionada, pensando cuál podría ser su próxima aventura en esas vías, de ahora en adelante iría cada martes a esa hora para poder descubrir los secretos que escondía ese metro.