Autor/a
Tamriña
Categoria
Relat lliure
Relat lliure

En mi país de las maravillas

Son las 7 de la mañana, el metro está lleno de gente pero a estas horas del día reina el silencio en todo el vagón. Vamos todos en piloto automático.
Aprovecho este ratito, disfrutando de un buen libro, así me distraigo y durante el viaje. Con el tiempo he desarrollado un superpoder, nunca me he saltado mi parada a pesar de ir concentrada leyendo.
Me sobresalto al oír mi móvil sonando dentro de mi bolso. Me han cambiado la melodía de notificación de mensajes, de nuevo. Imagino quien es el culpable, Jan, mi pareja.
Se trata de un whatsapp de Jan, está de viaje por trabajo en Viena durante toda la semana.
Jan: Buenos días preciosa, ¿preparada para retomar nuestra tradición?
Yo: Buenos días guapo, para eso siempre. ¡Sorpréndeme!
Él acostumbra a viajar bastante por trabajo. Desde que empezamos la relación, para mantener la conexión y hacer más fácil la separación, hemos inventado una bonita tradición.
A lo largo del día nos enviamos un chiste, cuento breve o adivinanza. Los días pares se encarga él y los impares yo, en 9 años no hemos fallado ningún día. No pierdo la ilusión de ver con que me sorprende hoy.
Jan: No, no, no, hoy voy a cambiar las reglas un poco y voy a lanzarte un reto.
¿Qué pasaría si hicieras como Alicia y siguieras al conejo blanco?
¿Perseguirías tus sueños hasta el país de las maravillas?
No me respondas ahora, piénsalo y dime algo al final del día.
Intento volver a mi libro, pero estoy leyendo sin enterarme de nada, solo paso páginas. No me puedo sacar esas preguntas de la cabeza. En un día como hoy y la melodía del móvil, ahora caigo a que me recuerda.
Hoy se han cumplido 5 años del estreno del musical de Alicia en el país de las maravillas en mi ciudad. Ese día iba a cumplir uno de mis sueños y daría vida a Alicia en el escenario. Una lesión un mes antes, me impidió alcanzarlo y me apartó de los escenarios de forma profesional. Una vez recuperada, me he tenido que reinventar y dedicarme, antes de tiempo, a la enseñanza. Del mismo modo que me apasiona el baile, también siento una gran vocación por enseñar y compartir todo lo que sé de este mundo, pero me hubiera gustado disfrutar un poco más encima de los escenarios.
De repente noto, que me da un pequeño empujón la persona sentada a mi lado. Cuando me giro a mirarlo es un hombre con una camiseta blanca con una ilustración del conejo blanco de Alicia. El hombre me mira y sonríe de forma cómplice. A continuación, mira su reloj de bolsillo y se dirige a la puerta, estamos llegando a la próxima parada.
Tardo unos segundo en reaccionar pero en seguida salgo corriendo detrás de él. Lo veo subir las escaleras y girar para hacer transbordo a la otra línea del metro que pasa por aquí.
Sigo caminando lo más rápido posible e intento no perderlo de vista, justo consigo subirme al mismo tren y voy avanzando por los vagones hasta conseguir verlo, por suerte en esta ocasión no hay demasiada gente y puedo avanzar hasta llegar al mismo vagón.
Por un momento pienso que esto es una locura y aunque hoy no tengo prisa, Oli me está esperando para desayunar antes de empezar a trabajar.
Se baja en la siguiente parada y yo detrás de él, estamos en plaza Universitat.
Al subir el gran tramo de escaleras me encuentro allí arriba a Jan con Oli, la cara de ambos pasa de la tensión a la alegría en cuanto me ven. ¡Lo tenían todo planeado!
Detrás de ellos está parte del elenco del musical de Alicia y algunos extras vestidos para el espectáculo.
Los miro desconcertada, sin entender qué está pasando.