Autor/a
Ferdinand Bardamu
Categoria
Relat lliure
Relat lliure

Interacción

El metro se paró y vino a sentarse delante de mí una chica que, supuse, acababa de subir. No me fijé en el nombre de la parada. Nos miramos. Mirábamos al techo y nos mirábamos, mirábamos por la ventana y a los otros pasajeros y al pasillo y al suelo y, de reojo, nos mirábamos. Pensé que nos habíamos interesado el uno por el otro y que estaría muy bien hablar con ella. Le podría hacer una broma sobre los zapatos de montaña que llevaba o sobre lo lento que iba el tren. Ella, seguramente, se reiría. Le preguntaría a dónde va, de dónde viene. Le preguntaría su edad, su nombre, qué películas le gustan. Le pediría su número y algún día quedaríamos para tomar algo. Nos reiríamos y exploraríamos intimidades nuevas y excitantes. Le besaría los labios con timidez y ella me tocaría el pelo. Algún día iríamos a la montaña o ella me enseñaría donde se crió. Yo le enseñaría todo lo que pienso, lo que siento. Ella me mostraría una nueva vida que no conozco, me mostraría nuevas ideas, sentimientos, nueva música, nuevas cosas que hacer. Quizás iríamos en verano a la playa y nos bañaríamos juntos en el mar, recordaríamos este día, yo le contaría lo nervioso que estaba, y lo guapa que me pareció. Ella me contaría que fui muy simpático, que se me notaba nervioso, pero era afable. Nos reiríamos y yo pensaría que la vida es tan divertida… Que pequeños actos tienen consecuencias tan increíblemente grandes… El metro se paró, ella se levantó y se fue. Yo, me quedé mirando al techo. Seguí pensando.