Autor/a
Aurora La Boreal
Categoria
Relat lliure
Relat lliure

La "rubia" del vagón

Cuando entré en el vagón de metro de la L2 no esperaba encontrarla apoyada en una de las esquinas enfrentándome de cara. Pero allí estaba. No sé cuál era su destino ni cuál era su origen, pero había vuelto a cruzarse en mi camino.
La conocí cuando tan sólo era un niño. A medida que fui creciendo nuestra relación fue cambiando hasta que con los años se hizo tan intensa, que acabó convirtiéndose en necesaria. Pero llegó un momento en el que me obligaron a olvidarla. Todo el mundo decía que era lo mejor, que ya no me convenía. Borrarla de mi mente requirió de mucho esfuerzo porque siempre rondaba mi cabeza, hasta que un día me sorprendí al comprobar que ya no estaba, que ya no la añoraba.
Desde mi asiento, la observé con detenimiento y me sorprendió su vejez y su desgaste. Un sentimiento de culpa me asaltó al saberme responsable de aquella antigua ruptura. La había sustituido por una más joven, más viajada. Por eso, la imagen de verla desamparada y sola en aquel vagón de metro, me impulsó a acercarme hasta ella. Aquel discreto movimiento llamó la atención del octogenario, un señor canoso de aspecto cansado que siempre acompañaba mi rutinario trayecto matutino. La miró con esfuerzo y la identificó, lanzándome a continuación una mirada cargada de añoranza.
Este reconocimiento compartido nos hacía únicos, excepcionales entre todos aquellos jóvenes que entregados a las pantallas de sus móviles, vivían abstraídos del mundo físico que les rodeaba. Su edad les hacía incapaces de reconocerla y valorarla.
Mi compañero me miró, y con un ligero gesto de cabeza me instó a que la recogiera y la protegiera de este mundo actual, totalmente desconocido para ella. Me agaché y con nostalgia, guardé en el bolsillo aquella vieja peseta.