Autor/a
CAPU
Categoria
Relat escolar
Subcategoria
De 8 a 12 anys
Centre escolar
Escola Parc del Guinardó
UN METRO INESPERADO
Era una mañana muy soleada de Junio de 2026. Mía y su madre María querían ir al parque de la ciudadela en metro. Cuando entraron en el vagón no había mucha gente y pudieron sentarse.
Después de un minuto de espera el metro todavía no había arrancado. Mía estaba muy extrañada y fue a preguntar qué pasaba al conductor. Pero tras llamar varias veces a la puerta de la cabina nadie contestó. Miró por el vidrio y vio que estaba totalmente vacía. Mientras volvía a sentarse con su madre, el tren empezó a moverse muy lentamente y después más rápido hasta que iba muy pero que muy deprisa. De repente, ella sintió como si estuvieran ¡¡¡¡volando!!! Miró por la ventana y no se podía creer lo que veía, realmente el vagón ¡¡¡volaba!!! Entonces Mía dijo: “Mamá mamá estamos volando". Su madre miró por la ventana y era verdad que estaban volando. No se lo podía imaginar. De repente, vio mucha luz. Cuando miró por la ventana vio que estaban en el cielo, los pájaros volaban alrededor del vagón. No se lo creían no podía ser posible. Fue bajando hasta que llegaron a una isla desconocida, no sabían donde estaban. Habían muchos animales y plantas, era muy bonito, además el agua del mar era muy clara y, había muchos animales marinos. Mía y su madre estaban muy cansadas y se durmieron. Un sonido estruendo de despertador asustó de golpe a Mía y entonces se dio cuenta de que estaba en su cama y todo había sido un precioso sueño.
Después de un minuto de espera el metro todavía no había arrancado. Mía estaba muy extrañada y fue a preguntar qué pasaba al conductor. Pero tras llamar varias veces a la puerta de la cabina nadie contestó. Miró por el vidrio y vio que estaba totalmente vacía. Mientras volvía a sentarse con su madre, el tren empezó a moverse muy lentamente y después más rápido hasta que iba muy pero que muy deprisa. De repente, ella sintió como si estuvieran ¡¡¡¡volando!!! Miró por la ventana y no se podía creer lo que veía, realmente el vagón ¡¡¡volaba!!! Entonces Mía dijo: “Mamá mamá estamos volando". Su madre miró por la ventana y era verdad que estaban volando. No se lo podía imaginar. De repente, vio mucha luz. Cuando miró por la ventana vio que estaban en el cielo, los pájaros volaban alrededor del vagón. No se lo creían no podía ser posible. Fue bajando hasta que llegaron a una isla desconocida, no sabían donde estaban. Habían muchos animales y plantas, era muy bonito, además el agua del mar era muy clara y, había muchos animales marinos. Mía y su madre estaban muy cansadas y se durmieron. Un sonido estruendo de despertador asustó de golpe a Mía y entonces se dio cuenta de que estaba en su cama y todo había sido un precioso sueño.