Autor/a
AdriaM
Categoria
Relat escolar
Subcategoria
De 8 a 12 años
Centre escolar
Col.legi Sagrada Família- Horta
EL METRO ÚNICO
Un día, iba a ver un partido de fútbol y me encontré con unos amigos de camino. Fuimos caminando, pero nunca llegábamos. Cogimos buses, metros, aviones, coches motos, de todo. Mis amigos dijeron que a qué campo de fútbol íbamos, pero los padres nos dijeron que, a ningún campo, que íbamos a entrar al metro. Entramos y.... ¡Era súper guay, único, impresionante, todo a la vez!.
Tenía piscina de bolas, discoteca, toboganes, galletas mágicas, comida gratis, 1.000.000.000 millones de teles, un botón que te llevaba al futuro, al pasado, a un país, a un océano, a un agujero negro, a una casa, a un estadio…a donde quisieras. Era alucinante. Le dimos a la opción de ir a un estadio y sonó un ruído muy raro, luces de colores. Se empezó a mover de repente y.… ¡pung pang ping pong pung! Aparecimos en un sitio que no se veía nada porque era todo oscuro, pero a los dos minutos se pudo ver. No era un estadio, ¡Era Marte!, sí sí sí, Marte, ¡lo habéis escuchado bien!
No sabíamos qué hacer y Oliver pensó que podíamos buscar el campo de fútbol y eso es lo que hicimos. Buscamos y buscamos, pero no lo encontramos. Estábamos a 48ºC y hacía mucho, pero mucho calor. Pensamos de ir a otro planeta y así fue. Cogimos el metro, volvimos a darle al botón y sonó ¡pung pang ping pong pung!, se vieron luces de colores y el metro empezó a moverse. Aparecimos en Júpiter. Marc dijo: - bueno, tampoco se está tan mal, pero había Minions y dinosaurios. Volvimos al metro corriendo porque había bichos de la Prehistoria, presionamos el botón de nuevo y sonó ¡pung pang ping pong pung!, se vieron luces de colores y el metro empezó a moverse. Aparecimos en la Luna. Era súper chula, había personas normales, autobuses voladores, plantas, deportes europeos y colegios, muy parecida a la tierra. Pensamos que lo único malo es que era todo muy negro y gris, como en la época de nuestros abuelos. Le dimos al botón y sonó ¡pung pang ping pong pung!, se vieron luces de colores y el metro empezó a moverse. Estábamos en Saturno, pero cuando salimos del metro hacía mucho frío, había nieve verde y algunas partes lilas. Te obligaban a llevar un traje para no coger frío, ni aunque lo intentaras, era imposible no coger frío y aún menos resfriarte así que cogimos un autobús y fuimos hasta el metro porque se había ido sin nosotros. Entramos en el metro, pero cuando le íbamos a dar al botón, el mecanismo se encendió solo y sonó ¡pung pang ping pong pung!, se vieron luces de colores, el metro empezó a moverse y aparecimos en el futuro. Los metros volaban, los coches volaban, todo volaba incluso el Bicing y las personas también volaban. Pero todo era muy avanzado, por eso cogimos el metro volador, le dimos al botón y, ¡pung pang ping pong pung!, se vieron luces de colores y el metro empezó a moverse y aparecimos en el pasado. El metro era de madera, todos los niños estaban en la calle jugando y la ropa de la gente, bueno... mejor no hablar.... Todo era muy raro, sobretodo que no había coches ni buses ni Bicings, solo había metro.
Entramos al metro y pulsamos el botón con la opción de irnos a Barcelona en 2026 y sonó ¡pung pang ping pong pung!, se vieron luces de colores y el metro empezó a moverse. ¡Aparecimos en Barcelona en el año 2026! Volvimos a casa, pero nos habíamos olvidado de algo, de ir al estadio. Le explicamos toda la aventura a nuestras familias y ¡ALUCINARON!
Tenía piscina de bolas, discoteca, toboganes, galletas mágicas, comida gratis, 1.000.000.000 millones de teles, un botón que te llevaba al futuro, al pasado, a un país, a un océano, a un agujero negro, a una casa, a un estadio…a donde quisieras. Era alucinante. Le dimos a la opción de ir a un estadio y sonó un ruído muy raro, luces de colores. Se empezó a mover de repente y.… ¡pung pang ping pong pung! Aparecimos en un sitio que no se veía nada porque era todo oscuro, pero a los dos minutos se pudo ver. No era un estadio, ¡Era Marte!, sí sí sí, Marte, ¡lo habéis escuchado bien!
No sabíamos qué hacer y Oliver pensó que podíamos buscar el campo de fútbol y eso es lo que hicimos. Buscamos y buscamos, pero no lo encontramos. Estábamos a 48ºC y hacía mucho, pero mucho calor. Pensamos de ir a otro planeta y así fue. Cogimos el metro, volvimos a darle al botón y sonó ¡pung pang ping pong pung!, se vieron luces de colores y el metro empezó a moverse. Aparecimos en Júpiter. Marc dijo: - bueno, tampoco se está tan mal, pero había Minions y dinosaurios. Volvimos al metro corriendo porque había bichos de la Prehistoria, presionamos el botón de nuevo y sonó ¡pung pang ping pong pung!, se vieron luces de colores y el metro empezó a moverse. Aparecimos en la Luna. Era súper chula, había personas normales, autobuses voladores, plantas, deportes europeos y colegios, muy parecida a la tierra. Pensamos que lo único malo es que era todo muy negro y gris, como en la época de nuestros abuelos. Le dimos al botón y sonó ¡pung pang ping pong pung!, se vieron luces de colores y el metro empezó a moverse. Estábamos en Saturno, pero cuando salimos del metro hacía mucho frío, había nieve verde y algunas partes lilas. Te obligaban a llevar un traje para no coger frío, ni aunque lo intentaras, era imposible no coger frío y aún menos resfriarte así que cogimos un autobús y fuimos hasta el metro porque se había ido sin nosotros. Entramos en el metro, pero cuando le íbamos a dar al botón, el mecanismo se encendió solo y sonó ¡pung pang ping pong pung!, se vieron luces de colores, el metro empezó a moverse y aparecimos en el futuro. Los metros volaban, los coches volaban, todo volaba incluso el Bicing y las personas también volaban. Pero todo era muy avanzado, por eso cogimos el metro volador, le dimos al botón y, ¡pung pang ping pong pung!, se vieron luces de colores y el metro empezó a moverse y aparecimos en el pasado. El metro era de madera, todos los niños estaban en la calle jugando y la ropa de la gente, bueno... mejor no hablar.... Todo era muy raro, sobretodo que no había coches ni buses ni Bicings, solo había metro.
Entramos al metro y pulsamos el botón con la opción de irnos a Barcelona en 2026 y sonó ¡pung pang ping pong pung!, se vieron luces de colores y el metro empezó a moverse. ¡Aparecimos en Barcelona en el año 2026! Volvimos a casa, pero nos habíamos olvidado de algo, de ir al estadio. Le explicamos toda la aventura a nuestras familias y ¡ALUCINARON!