Autor/a
PauT
Categoria
Relat escolar
Subcategoria
De 8 a 12 años
Centre escolar
Col.legi Sagrada Família- Horta
El Metro del Mundo
Un día en el metro estaba en el tren del metro dentro y, cuando paró en la siguiente parada, aparecí en el año 3000 y todo era futurista. Las personas, los perros y los gatos tenían trozos de robots en el cuerpo. Me quedé en shock cuando vi que tenían armas en el cuerpo.
Fui corriendo al tren y entré en la siguiente parada. Fui al desierto, salí y me encontré un escorpión venenoso. Corrí dentro del metro, pero había una serpiente venenosa. Me escapé y me encontré con una bici de TMB, básicamente una Bicing. Fui con la bici y esquivé a la serpiente venenosa y entré al metro.
Después fui a la siguiente parada: era el Polo Norte. Hacía mucho frío y conocí a Papá Noel. Me invitó a su fábrica y descubrí que los regalos los hacen los elfos. Después me fui al metro, pero de repente apareció un oso polar y me bloqueó la entrada y no podía pasar. Cogí un trozo de carne y lo lancé a un lado. El oso polar fue a por el trozo y yo entré al metro.
Fui a la siguiente parada. Aparecí en Japón, en Tokio. Era un lugar precioso. Desde lejos se veía el monte Fuji, el más alto de Japón.
Luego tenía que ir a la siguiente parada, aunque era un sitio bonito, y me fui. La siguiente parada era el océano.
El oso polar fue a por el trozo y yo entré al metro y fui a la siguiente parada. Aparecí en Japón, en Tokio. Era un lugar precioso; desde lejos se veía el monte Fuji, el más alto de Japón.
Luego tenía que ir a la siguiente parada, aunque era un sitio bonito, y me fui. La siguiente parada era el océano, donde vivían los tiburones. Llegué y encontré una tabla de madera y otra más; en total encontré 10 tablas de madera, 1 pegamento y 8 hojas de palmera. Con eso hice una barca de madera.
Después encontré algas crudas, pero tenía mucha hambre y entonces me las comí. Después fui a la siguiente parada, que era el Everest. Yo estaba flipando en colores, no me lo podía creer.
Al final llegué a la parada del Everest y me estaba congelando. No pensaba que haría tanto frío, pero fue todo lo contrario: hacía mucho frío. Seguí escalando, pero de repente me resbalé y caí, pero gracias al teleférico me salvé por poco. Gracias al teleférico pude subir el Everest y puse la bandera en la cima.
Me tiré con paracaídas y entré directo al metro. La siguiente parada era Hawái. Ya me quedé más tranquilo, fue la mejor parada de momento. Me quedé tranquilo en el jacuzzi y en la playa, descansando de todo este viaje, pero tocaba irnos a la siguiente parada, que era el cielo.
Yo creía que estaría chulo estar encima de las nubes blandas. Llegué a la siguiente parada, el cielo. Como yo pensaba, las nubes eran súper blandas y los pájaros eran muy bonitos de cerca, pero los aviones pasaban súper cerca y podía saludar a los pasajeros del avión.
Pero lo malo es que si llovía me mojaría porque las nubes estarían mojadas y yo estaba encima de las nubes. Pero tocaba irme y me fui a la siguiente parada, que era la Luna. Fui a la Luna y conocí a extraterrestres de la Luna que viven en los cráteres, y algunos tenían casas de lujo.
Pero ya era hora de irse a la siguiente parada, que por fin era Pg. Maragall. Llegué a casa y dejé mi mochila en la habitación y me puse a ver la tele un rato.
Fui corriendo al tren y entré en la siguiente parada. Fui al desierto, salí y me encontré un escorpión venenoso. Corrí dentro del metro, pero había una serpiente venenosa. Me escapé y me encontré con una bici de TMB, básicamente una Bicing. Fui con la bici y esquivé a la serpiente venenosa y entré al metro.
Después fui a la siguiente parada: era el Polo Norte. Hacía mucho frío y conocí a Papá Noel. Me invitó a su fábrica y descubrí que los regalos los hacen los elfos. Después me fui al metro, pero de repente apareció un oso polar y me bloqueó la entrada y no podía pasar. Cogí un trozo de carne y lo lancé a un lado. El oso polar fue a por el trozo y yo entré al metro.
Fui a la siguiente parada. Aparecí en Japón, en Tokio. Era un lugar precioso. Desde lejos se veía el monte Fuji, el más alto de Japón.
Luego tenía que ir a la siguiente parada, aunque era un sitio bonito, y me fui. La siguiente parada era el océano.
El oso polar fue a por el trozo y yo entré al metro y fui a la siguiente parada. Aparecí en Japón, en Tokio. Era un lugar precioso; desde lejos se veía el monte Fuji, el más alto de Japón.
Luego tenía que ir a la siguiente parada, aunque era un sitio bonito, y me fui. La siguiente parada era el océano, donde vivían los tiburones. Llegué y encontré una tabla de madera y otra más; en total encontré 10 tablas de madera, 1 pegamento y 8 hojas de palmera. Con eso hice una barca de madera.
Después encontré algas crudas, pero tenía mucha hambre y entonces me las comí. Después fui a la siguiente parada, que era el Everest. Yo estaba flipando en colores, no me lo podía creer.
Al final llegué a la parada del Everest y me estaba congelando. No pensaba que haría tanto frío, pero fue todo lo contrario: hacía mucho frío. Seguí escalando, pero de repente me resbalé y caí, pero gracias al teleférico me salvé por poco. Gracias al teleférico pude subir el Everest y puse la bandera en la cima.
Me tiré con paracaídas y entré directo al metro. La siguiente parada era Hawái. Ya me quedé más tranquilo, fue la mejor parada de momento. Me quedé tranquilo en el jacuzzi y en la playa, descansando de todo este viaje, pero tocaba irnos a la siguiente parada, que era el cielo.
Yo creía que estaría chulo estar encima de las nubes blandas. Llegué a la siguiente parada, el cielo. Como yo pensaba, las nubes eran súper blandas y los pájaros eran muy bonitos de cerca, pero los aviones pasaban súper cerca y podía saludar a los pasajeros del avión.
Pero lo malo es que si llovía me mojaría porque las nubes estarían mojadas y yo estaba encima de las nubes. Pero tocaba irme y me fui a la siguiente parada, que era la Luna. Fui a la Luna y conocí a extraterrestres de la Luna que viven en los cráteres, y algunos tenían casas de lujo.
Pero ya era hora de irse a la siguiente parada, que por fin era Pg. Maragall. Llegué a casa y dejé mi mochila en la habitación y me puse a ver la tele un rato.