Autor/a
ValentinaT
Categoria
Relat escolar
Subcategoria
De 8 a 12 años
Centre escolar
Col.legi Sagrada Família- Horta
UN METRO SIN LÍMITES
¡Hola! soy Valentina y esta es mi historia.
Un día quedé con mi amiga Ari en el centro comercial. Ella me esperaba en el metro, pero ese metro no era normal, así que tuve que ir a la parada. Cuando llegué a la estación vi cosas muy raras como: gente que caminaba por el techo, escaleras piano, mucha basura (aunque eso ya era normal) … en fin, me senté a esperar a Ari. ¡Hola!, escuché.
— Te estaba esperando. Respondí. Y tuve que preguntar si esto era normal, pero en el momento en que abrí la boca apareció el metro (de la nada). Cuando subimos le pregunté a qué parada bajamos, pero al mirar hacia arriba vi que… ¡NO HABÍA PARADAS!!! estaba tan asustada que casi me pongo a gritar, pero en vez de eso me senté (porque no había nadie). Entonces notamos que el metro se empezaba a inclinar y a subir y más hasta que estuvimos totalmente rectos y… ¡¡estábamos flotando!! me quise calmar, pero no podía (porque se me estaba subiendo la sangre a la cabeza). Por fin llegamos a la parada, pero no era el centro comercial, era… ¡¡LA LUNA!!
Cuando bajamos del metro inmediatamente el transporte se fue volando (literalmente). Lo más curioso es que podíamos respirar y teníamos cobertura. Cuando me di la vuelta vi toda una ciudad de extraterrestres así que me volví a girar y esperamos a que volviera el metro.
Estuvimos esperando 3 horas y media hasta que llegó. Nos subimos y pedimos al conductor que… espera que adivino, ¡NO HAY CONDUCTOR! Estábamos perdidas, pero resulta que Ari sabía conducir metros y nos intentó llevar. Pasamos por China, Portugal, Sevilla, Barcelona. Llegamos por fin (en realidad estábamos en el centro comercial). Compramos lo que nos hacía falta y volvimos a casa (en otro metro claro). Cuando llegué a casa había sopa para cenar y sin que me diera cuenta me quedé dormida en ella, pero soñé en todos los sitios que he visitado hoy.
Un día quedé con mi amiga Ari en el centro comercial. Ella me esperaba en el metro, pero ese metro no era normal, así que tuve que ir a la parada. Cuando llegué a la estación vi cosas muy raras como: gente que caminaba por el techo, escaleras piano, mucha basura (aunque eso ya era normal) … en fin, me senté a esperar a Ari. ¡Hola!, escuché.
— Te estaba esperando. Respondí. Y tuve que preguntar si esto era normal, pero en el momento en que abrí la boca apareció el metro (de la nada). Cuando subimos le pregunté a qué parada bajamos, pero al mirar hacia arriba vi que… ¡NO HABÍA PARADAS!!! estaba tan asustada que casi me pongo a gritar, pero en vez de eso me senté (porque no había nadie). Entonces notamos que el metro se empezaba a inclinar y a subir y más hasta que estuvimos totalmente rectos y… ¡¡estábamos flotando!! me quise calmar, pero no podía (porque se me estaba subiendo la sangre a la cabeza). Por fin llegamos a la parada, pero no era el centro comercial, era… ¡¡LA LUNA!!
Cuando bajamos del metro inmediatamente el transporte se fue volando (literalmente). Lo más curioso es que podíamos respirar y teníamos cobertura. Cuando me di la vuelta vi toda una ciudad de extraterrestres así que me volví a girar y esperamos a que volviera el metro.
Estuvimos esperando 3 horas y media hasta que llegó. Nos subimos y pedimos al conductor que… espera que adivino, ¡NO HAY CONDUCTOR! Estábamos perdidas, pero resulta que Ari sabía conducir metros y nos intentó llevar. Pasamos por China, Portugal, Sevilla, Barcelona. Llegamos por fin (en realidad estábamos en el centro comercial). Compramos lo que nos hacía falta y volvimos a casa (en otro metro claro). Cuando llegué a casa había sopa para cenar y sin que me diera cuenta me quedé dormida en ella, pero soñé en todos los sitios que he visitado hoy.