Autor/a
Sea
Categoria
Relat escolar
Subcategoria
De 13 a 17 años
Centre escolar
Institut escola Arts
La chica del anden
La vi. Esta cerca, esta aquí, pero al mismo tiempo esta lejos, esta allí. Todo comienza como cualquier historia, pero esta no esta siendo leída ni inventada. Puede ser real, o no. Todo comienza a las 7:26 am, un día normal y una mañana normal para mi. Estoy en el anden esperando el metro, queda 1 minuto y 32 segundos. De repente, todo a mi alrededor se esfuma, solo estoy yo. Veo unas luces que se van acercando poco a poco, y veo a alguien, pero muy lejos. Alguien que intenta darme la mano pero no llega y yo tampoco llego. Necesito llegar. Esta lejos pero la siento aquí. De repente, siento una ráfaga de aire y el ruido de un brusco frenazo me hace volver. Vuelvo pero ella ya no esta, solo estoy yo, esperando a que venga el metro. El otro metro se va y lo miro pensativo. ¿Quién podía ser?¿me conoce?¿porque la sentía tan cerca si estaba tan lejos? Llega el metro pero no pasa nada, no la veo. Pienso, ¿la realidad con el sueño se puede mezclar? ¿puedes vivir soñando?¿ha ido un sueño? Me pellizco para ver si me despierto. No me despierto, todo es real. Pienso en todo lo que queda del día. Estoy cansado y me voy a dormir. Me despierto, no puedo dormir, quiero estar con ella...Comienzo a pensar y decido a volver al metro para ver si esta. Esta lloviendo. Como no he cogido paraguas voy corriendo y llego empapado. Valido la tarjeta y bajo al anden, igual que esta mañana. Me pongo a esperar y...todo se vuelve a esfumar. Solo estoy yo con las dos luces del metro que cada vez se acercan más y más pero no llegan nunca. Me acabo de dar cuenta. El tiempo esta en bucle. Me pellizco pero no despierto. Intento buscarla pero no la encuentro, no esta ¿se ha ido? Grito y grito hasta que me quedo sin voz y aparece, la veo muy lejos, intento correr lo más rápido que puedo pero nunca consigo llegar hasta ella. Intento darle la mano pero ella no la alcanza, nos separa una barrera invisible, algo que no deja que nos toquemos...Y, empiezo a sentir una pequeña corriente de aire. De repente, pienso en saltar cuando el metro frene. Tres, dos, uno...oigo el frenazo y salto. La agarro de la mano y luego todo se vuelve a esfumar. Vuelvo a la realidad y sigo esperando el metro esperándola a ella. Llega el metro y las puertas se abren y aparece ella. Voy corriendo y le doy la mano, y ella me la da, y juntos nos subimos al vagón y dejamos que el metro nos lleve destino al amor.