Autor/a
BAL
Categoria
Relat escolar
Subcategoria
De 8 a 12 años
Centre escolar
Escola Parc del Guinardó
El bus mágico
Era un día cualquiera. Cielo tapado, nubes grises y el viento soplando de una manera realmente fuerte.
Cada día para ir a el instituto puedo coger el bus o ir caminando, hoy hacía mal día y decidí ir en bus por si acaso llovía. Al llegar a la parada me fije que el bus estaba totalmente ¡vacío! pero luego pensé que ya era tarde y todo el mundo habría cogido el bus anterior, pero al mirar el reloj eran ¡las 7:45h! El instituto abre a las 8:00h no era tan tarde… me acerqué al conductor y pregunté por qué estaba tan vacío. El señor no contestó, simplemente arrancó el autobús y se dirigió a la siguiente parada, o eso pensaba.
Al cabo de un rato me fijé y ¡no estábamos en la ciudad! Era un desierto polvoriento y seco. Asustada miré mi reloj y no funcionaba, le pedí al conductor que quería bajar y de la nada, todo el paisaje cambió ¡a mi instituto! Al principio pensé que era una ilusión óptica, bajé del bus y me acerqué para intentar tocar la puerta, ¡era real!. Miré el reloj y también funcionaba. A lo lejos vi a mis amigos saludándome como si no pasara nada mientras que yo todavía estaba asimilando todo lo que me había pasado.
Creo que de lo cansada que estaba soñé durante el trayecto…
Cada día para ir a el instituto puedo coger el bus o ir caminando, hoy hacía mal día y decidí ir en bus por si acaso llovía. Al llegar a la parada me fije que el bus estaba totalmente ¡vacío! pero luego pensé que ya era tarde y todo el mundo habría cogido el bus anterior, pero al mirar el reloj eran ¡las 7:45h! El instituto abre a las 8:00h no era tan tarde… me acerqué al conductor y pregunté por qué estaba tan vacío. El señor no contestó, simplemente arrancó el autobús y se dirigió a la siguiente parada, o eso pensaba.
Al cabo de un rato me fijé y ¡no estábamos en la ciudad! Era un desierto polvoriento y seco. Asustada miré mi reloj y no funcionaba, le pedí al conductor que quería bajar y de la nada, todo el paisaje cambió ¡a mi instituto! Al principio pensé que era una ilusión óptica, bajé del bus y me acerqué para intentar tocar la puerta, ¡era real!. Miré el reloj y también funcionaba. A lo lejos vi a mis amigos saludándome como si no pasara nada mientras que yo todavía estaba asimilando todo lo que me había pasado.
Creo que de lo cansada que estaba soñé durante el trayecto…