Autor/a
Lua Romaní
Categoria
Relat lliure
Relat lliure

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“No somos una empresa de coches; aquí, cuantos más kilómetros, mejor”. Esa maldita frase que retumba por todas las calles de Barcelona…
Desde que empecé a trabajar en esta empresa, veo diariamente cómo eligen a mis compañeras. Cómo las acarician, cómo las sujetan o hasta cómo las comparten. ¿Por qué compartir a mi amiga si me puedes usar a mí? Quien nos vea diría que somos gemelas, prácticamente idénticas. Solo tenemos una pequeña diferencia: la experiencia.
Ellas se han sumergido entre las más exquisitas mieles, empezando por experimentados caballeros, pasando por los más atrevidos jóvenes y terminando por las curiosas damas que visitan la ciudad.
Es extraño, porque tenemos las mismas cualidades, pero solo veo cómo les brillan los ojos a quienes fijan su mirada en mis otras siete compañeras. Siempre son ellas las que reciben las caricias, las que son llevadas a pasear por la orilla del mar o por las calles más vibrantes de la ciudad. No tienen vergüenza de gritarle al mundo que las han elegido.
Y mientras ellas van y vuelven, yo sigo aquí, impecable, con mi contador a cero, esperando a que alguien, por fin, me vea, se atreva a girar la llave que me mantiene atada y encontremos juntos el equilibrio entre mis pedales.