EL METRO DEL FUTURO
Era de noche, salía de casa de un amigo y me dirigía camino al metro de Barcelona, destino a mi casa. Cuando entré al metro, extrañamente todos estaban dormidos, menos los que salían del tren. Era extraño que, a esa hora toda la gente que salía eran personas mayores. Después de 5 minutos noté una sensación extraña, caí dormido, por suerte desperté en la parada que me tocaba.
Me sentía raro: más bajito, más cansado y con algún dolor. Fui corriendo al baño de la estación, me miré al espejo y... ¡Ostras! Yo era un señor mayor, estaba asustado, sin saber qué hacer, me senté 15 minutos en un banco a buscar solución.
Por suerte a lo lejos vi a otro señor sentado en un banco, me acerqué a hablarle y preguntarle que cuánto tiempo llevaba el aquí y si sabía que estaba pasando, a lo que respondió.
-Ya no se ni quien soy ni qué edad tengo, solo sé que es imposible salir de aquí.
Tenía un nuevo objetivo: salir de una vez de allí con mi edad principal.
Tenía que salir de allí o acabaría como el chico, señor o niño ese ya que no sabía su edad.
Vi a un grupo de jóvenes que venían de fiesta que supongo que iban a casa, les grité:
-¡Por favor no entréis a ese metro os vais a hacer viejos! Se rieron en mi cara y se fueron entre risas.
Cuando miré al otro lado de la vía vi que salía gente un tanto más joven, ¡Claro! Se me ocurrió mi mejor idea, subirme al metro de dirección opuesta, esperé a que llegara y finalmente, el metro llegó, me subí y como no, me dormí. Me desperté parada por parada, y cada vez me sentía más joven.
Llegué a mi destino, la parada donde me subí al principio, toda la gente que bajaba del tren conmigo era joven, me miré al espejo y... ¡Sí! ¡Vuelvo a ser joven! En fin, que al final fui a casa andando.
Categoría de 13 i 17 años. INS Alexandre Galí