Muy interesante
¡Toc, toc! ¿Quién hay? Abro la puerta y veo a un señor con una gorra y un polo que dice correos, y me da una carta. Cuando miro la carta pienso por dentro que es muy interesante, no, no es broma, es que lo era. Abro la carta y… No había nada, solo un párrafo abajo del todo, era tan pequeño que costaba leerlo, pero por suerte tenía mi salvación, mis gafas.
La carta decía: Hola muy buenas, hemos oído muchas cosas positivas sobre ti y nos preguntamos si querías venir a Barcelona esta tarde a hacer una entrevista para el trabajo de abogado, ¿te apuntas?
Cuando acabé de leer la carta me quedé en blanco, tanto que tuve que ir a la cocina a tomar un vaso de agua para no ponerme nervioso porque era justamente esa tarde. Cuando acabé de tranquilizarme me puse a mirar el móvil para comprar un ticket de metro porque vivía muy cerca de Barcelona. Al mediodía hice las maletas y me fui en taxi a la estación de tren a buscar el metro. De pronto las luces se apagaron Yo no entendía qué estaba pasando pero de repente escuche toda la gente gritando a mi alrededor aunque yo no entendía por qué. A las 20:00, que era cuando tenía que salir en metro, me comencé a preocupar porque aún no había llegado. Un cuarto de hora más tarde vino un metro pero aunque estuviera todo a oscuras sabía que era el mío porque estaba en el carril por el que tenía que venir. Cuando me subí noté algo raro, como si toda la gente estuviera como medio dormida, Cuando pasaba por el lado de la gente era como si me estuviera chillando, pero yo no entendía ni una cuarta parte de lo que estaba pasando. Como a mi me gustaba mucho este tipo de cosas iba bastante tranquilo , lo único que me preocupaba era no llegar a tiempo. Como todos los sitios estaban llenos tuve que ir al final de todo pero lo raro era que cuanto más atrás iba, más chillidos se escuchaban. Una vez llegado al final la última persona me chillo tanto que pasó algo que yo no me lo podía creer. En verdad todo esto, los chillidos de todas las personas era mi madre chillándome para despertarme y que me levantara de una vez por todas porque si no, iba a llegar tarde al colegio.
Categoría de 8 a 12 años. Institució Igualada