Un despiste perfecto

Arola

Era un día de lluvia en Barcelona, y la estación de metro estaba llena de personas que corrían para encontrar su tren. Entre la multitud estaba Gonzalo, un chico joven que regresaba del trabajo. Gonzalo tenía mucha prisa para llegar a su casa porque tenía cosas importantes que hacer. Iba tan deprisa que no miró bien en qué tren se metió, él se pensaba que iba a Sarrià, pero no era así. Además, estaba tan cansado que se quedó dormido en el asiento.


De repente se escuchó un sonido muy fuerte y el metro se paró en seco, Gonzalo se despertó del susto. Miró la hora y vio que habían pasado seis horas. El tren se volvió a poner en marcha y el conductor dijo que quedaba poco para que el tren llegase a su destino. Gonzalo se empezó a preocupar mucho y le peguntó a una señora hacia dónde iba el tren, ella le respondió que estaba a punto de llegar a París. Gonzalo se asomó por la ventana y vio la punta de la Torre Eiffel, se quedó boquiabierto.


Al llegar, Gonzalo ya había reservado una habitación en un hotel durante los últimos minutos del trayecto. Además, Gonzalo tenía familia en París, un primo que había ido a vivir allí por trabajo y se llamaba Lucca. Invitó a Gonzalo a pasar unos días a su casa aprovechando que había acabado allí; llevaban tiempo planeando quedar y verse, así que fue la ocasión perfecta. Al día siguiente Gonzalo quedó con Lucca y le ayudó a instalarse en su casa, porque Gonzalo no había traído maletas e iba a necesitar ropa, comida un pijama…


Al día siguiente Lucca invitó a Gonzalo a ver una película con su grupo de amigos, fueron a ver una película de acción. Gonzalo se lo pasó súper bien y sobre todo se llevó muy bien con una chica que se llamaba Claudia. Claudia era una chica alta, rubia, muy simpática y guapa. A Gonzalo le encantó lo graciosa que era, así que decidió invitarla a tomar algo al día siguiente; ella, que se lo había pasado muy bien con él, le dijo que sí. Al día siguiente fueron los dos a tomar un helado a una heladería maravillosa que les había recomendado Lucca.


Y como París es la ciudad del amor, se enamoraron y empezaron a pasar mucho tiempo juntos; Gonzalo decidió buscar trabajo allí para poder quedarse a vivir allí y así poder seguir viendo a Claudia.


Y así fue como Gonzalo encontró al amor de su vida, se casó, cambió su vida por completo y se mudó a París, una ciudad preciosa.

Categoría de 13 i 17 años. Fert Batxillerat

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