Abuela, cuéntame un cuento

Berta

-Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz…- me canta mi querida familia un 13 de marzo de 2076, mientras yo, con mis 70 años recién cumplidos, soplo las velas que se derriten sobre un exquisito pastel de chocolate.


Después de comernos el pastel, Laura y Alberto, mis nietos, me piden que les cuente otra vez la historia del coronavirus. 


-Porfi, abu, explica el “cololavirus”-balbuceó Alberto. 


-Se dice coronavirus -replicó Laura.


-Está bien -respondí.


-¿Recordáis cómo era el bichito? -pregunté.


-Sí, era muy malo -dijo Alberto.


-Y se colaba dentro de los sitios y de las personas -añadió Laura.


-Muy bien, veo que lo recordáis.


Ese monstruito se llamaba Covid 19. Era tan pequeñito que no se podía ver. Y había que hacer unas cuantas cositas para que el bichito no hiciese turismo por tu cuerpo. 


-Sí, ya lo sé, lavarse las manos -dijo Laura


-Muy bien -respondí.


Cuando el bicho quería entrar en tu cuerpo, el señor jabón le decía:


- ¡Vete de aquí, bichito malo!


-Y, ¿se iba?- preguntó Alberto


-¡Claro que sí! - exclamé.


Igual pasaba con las mascarillas y los guantes, ellos nos protegían.


-Pero abuelita, ¿cómo se fue el bichito? -preguntó Alberto, con intriga.


-Esa es la mejor parte -respondí.


Todos colaboramos: los médicos se convirtieron en superhéroes curando a las personas infectadas. Y cada tarde a las ocho salíamos a aplaudir para homenajearlos  Y el resto colaborábamos sin salir a la calle, poniéndonos mascarillas y lavándonos las manos.


¡Oh!  ¿No os he contado que estábamos en casa casi todo el dia? A eso lo llamábamos cuarentena.


-¿Y no te aburrias? -preguntó Laura.


-No, hay muchas cosa que hacer en casa, nosotras solíamos cocinar, pintar y hacer tik toks, que es una aplicación muy divertida de baile. El cole era muy diferente. Como no podíamos salir de casa, hacíamos las clases por vídeollamada con los profesores.


Otra cosa curiosa fue que el bicho dejó sin celebrar muchos cumpleaños a gente de todas las edades. Y adivinad quién estaba entres esas personas. Efectivamente, yo. Pero no pasó nada porque cuando acabó la cuarentena lo celebré a lo grande.


-Se me acaba de ocurrir una cosa! ¿Qué os parece si para que sepáis cómo eran aquellos días, organizamos un fin de semana de cuarentena en casa?


-¡Es una idea genial! ¿Podremos cocinar y bailar?


- ¡Pues claro que sí!


-¡Niños, a comer! -gritó desde la cocina mi hija.


-¿Qué haceis? Hace 10 minutos que os he llamado para comer.


-Mamá, nos estamos lavando las manos -dijo Laura.


-¡Señor jabón, enséñale a mamá como me proteges de los bichitos! - exclamó Alberto.


-Ya veo que la abuela os ha contado la historia del Covid 19.


 


 


Gracias a todas las abuelas del mundo por su generosidad y cariño.


 


 

Categoria de 13 a 16 anys. Agustines Terrassa