Un amor imposible

Àlex

Era una mañana de invierno, cuando Marta tomó el metro para ir a trabajar. Era una chica joven, de veintitantos años, con el pelo castaño y los ojos verdes. Había estado trabajando en una tienda de ropa en el centro de la ciudad durante los últimos tres años, pero siempre había soñado con algo más grande. Estudiaba por las noches y estaba decidida a conseguir un trabajo mejor.En el metro, siempre se sentaba en el mismo lugar, cerca de la puerta, para poder salir rápidamente cuando llegaba a su parada. A veces, intercambiaban miradas, pero nunca hablaban. Sin embargo, ella comenzó a sentir algo por él, algo que no podía explicar. Tal vez era su forma de vestir, o su sonrisa, o simplemente su presencia tranquila.


Ella se acostumbró a su presencia y a veces, cuando él no estaba allí, sentía que algo faltaba. Pero nunca se atrevió a hablarle, nunca supo cómo iniciar una conversación.Un día, el chico dejó de aparecer en el metro. Marta esperaba verlo, pero pasaron los días y él no estaba allí. Se dio cuenta de que lo había perdido sin siquiera tener la oportunidad de hablar con él.Marta llegó a su parada y salió del metro. Pero antes de salir, escribió algo en una hoja de papel y lo dejó en la puerta del tren. Era una carta que nunca entregaría, pero que le permitiría decirle todo lo que sentía al chico del metro.Marta se sintió aliviada al dejar salir todo lo que sentía, aunque sabía que nunca recibiría una respuesta. Sin embargo, cuando llegó a casa esa noche, recibió una notificación en su teléfono. Era un mensaje de un número desconocido.Marta no podía creer lo que estaba viendo. La carta había sido entregada y él la había leído. Se sentía nerviosa y emocionada al mismo tiempo. ¿Qué iba a pasar? ¿Qué iba a decirle?Al día siguiente, Marta llegó temprano a la estación de metro. Estaba nerviosa y no podía dejar de pensar en cómo sería su encuentro con el chico del metro. Entonces, vio a alguien que se acercaba a ella. Era él.


Hablaron durante horas sobre sus trabajos, sus familias, sus pasatiempos. Marta se dio cuenta de que el chico era todo lo que había imaginado y más. Era dulce, inteligente y divertido.Sin embargo, cuando llegó el momento de despedirse, el chico le dijo algo que la dejó sin aliento. "Marta, me encantas, pero no puedo ser más que tu amigo. Tengo novia y la amo mucho. Pero quiero que sepas que siempre te tendré en mi corazón y que eres una persona muy especial para mí".


Marta se sintió devastada al escuchar esas palabras. Sabía que nunca podría estar con él, aunque su corazón todavía latía con la esperanza de que algún día pudieran ser más que amigos. Pero, aunque sabía que su amor no era correspondido, nunca olvidaría al chico del metro y lo que él había significado para ella.


 


 

Categoria de 13 a 17 anys. Institució Igualada

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