En el trabajo importa el carácter
Me salto el semáforo, no tengo tiempo para pensar en multas. Llego tarde a la entrevista de mi vida.
No encuentro una plaza para aparcar, así que aparco en una de minusválidos. Salgo rápido del coche. Cuando encuentro la entrada del metro, me resbalo y me llevo a un niño por delante. Él empieza a llorar, pero yo no le ayudo porque mi metro sale dentro de diez minutos. Cuando por fin saco el billete solo faltan dos minutos y me apresuro a llegar a mi metro. En el camino me encuentro con una anciana que me pregunta dónde está la vía C, pero yo hago como si nada y paso de largo porque tengo que acabar mi documento para la entrevista. Estoy entrando al metro cuando me doy cuenta de que durante todo este tiempo me ha estado siguiendo un hombre vestido de negro y da la casualidad de que va en el mismo vagón que yo. El tren se ha puesto en marcha, ya estoy más tranquilo. Una mujer embarazada está buscando un sitio, pero yo, aparte de que me duele la pierna, tengo que acabar el documento. Así que no le cedo mi sitio. Cuando el metro para, soy el primero en salir. El señor vestido de negro también sale en la misma parada que yo.
A él le está esperando un coche, sin embargo yo tengo que ir caminando. Cuando llego a las oficinas y doy el documento, me dicen que académicamente soy uno de los mejores, pero que a nivel personal no encajo. De repente alguien entra, ¡es el tipo vestido de negro! Me explica que es una especie de espía para saber el carácter de sus trabajadores en el día a día.
Así es como no he podido conseguir el trabajo de mis sueños, por mi carácter, porque no he ayudado a las personas que lo necesitaban.
Categoria de 8 a 12 anys. Institució Igualada