LA PUNTUALIDAD
Una mañana de miércoles, el señor Rodríguez estaba en su casa con mucho estrés porque tenía una reunión muy importante con el jefe. Estaba tan estresado que se fue sin desayunar y se fue corriendo. Cuando llegó a la oficina y subió a su despacho se dio cuenta de que se había dejado la cartera en la entrada de casa.
Como había venido corriendo no había cogido el coche y no podía volver a casa andando, así que cogió el metro que llegaba hasta su calle, se tuvo de esperar tanto tiempo que al final se cansó y fue a preguntar a información por qué tardaba tanto el metro. La señora le dijo que había tenido una avería y que tardaría un rato, así que el señor ya no pudo más, se puso a gritar y acabó cogiendo el autobús.
El autobús llegó a tiempo y el señor ya pudo ir a casa, cuando llegó fue corriendo, abrió la puerta, cogió la cartera, cerró la puerta y se fue. Cogió el autobús que tardó un poco más que antes porque había un accidente en la carretera. Pero llegó igualmente a la reunión, cuando se acabó la reunión el señor le explicó todo al jefe y le dijo que no pasaba nada, que a todo el mundo le pasan locuras por la mañana. Y le felicitó por la reunión que hizo, estaba muy bien preparada.
El señor Rodríguez aprendió una nueva lección y de camino para casa se cruzó con la señora de información del metro y le preguntó si al final pudo llegar a la reunión tan importante que tenía. El señor le dijo que sí, que hasta el jefe le felicitó por lo bien que lo hizo.
El señor se sintió muy mal por cómo había reaccionado antes en la estación y la señora le perdonó.
A partir de ese día el señor Rodríguez fue más puntual y no llegó tarde nunca más a ningún sitio.
Categoria de 13 a 17 anys. Institució Igualada