André
André mantiene esta rutina desde el 2006. Fue en marzo de ese año cuando sus hijos y nietos le convencieron para que fuera con ellos al paraíso. Él tenía entonces sesenta y un años, y vivía en una ciudad de Mozambique. Las cosechas no iban bien y los guerrilleros interrumpían su paz de vez en cuando, pero él se conformaba con poco. Sus nietos e hijos, sin embargo, buscaban oportunidades, una vida mejor. Querían ir a Europa. Pretendían labrarse un futuro en Portugal, para ahorrarse la molestia de aprender un idioma.
Con 61 años y unas manos llenas de callos, André lo tenía complicado para encontrar un oficio. Encontró un grupo de hombres que, por suerte, hablaban portugués; con ellos habitaba en las estaciones de metro y vendía bolsos de imitación.
El Metro se acabó convirtiendo en algo más que una morada para André. Ahora se sentía querido, pero todavía echaba en falta a sus nietos e hijos. Consiguió hacer nuevos amigos y perfeccionar el idioma y, a finales de 2024, su amigo Pep le pidió que le acompañase. Pep, un funcionario ejecutivo de TMB que conocía a André desde sus inicios en la venta ambulante, le invitó a las oficinas centrales, pues le tenía una sorpresa preparada. Llegaron al despacho de la directiva; el ambiente era festivo, por la celebración del centenario de la compañía.
—Yo... No sé... —André no sabía cómo reaccionar.
André lloraba y abrazaba a los hombres de la sala. Era el hombre más feliz del mundo. Le dieron sus llaves y Pep lo acompañó a su nueva casa. Esperó a llegar para abrir el sobre, que contenía una T-Mobilitat a su nombre y 10.000€. André dejó caer una lágrima más mientras se daba cuenta de que, gracias a ese regalo, aún estaba a tiempo de reencontrarse con su familia.
Categoria de 13 a 17 anys. Fert Batxillerat