La sombra

Tanya

Suena la alarma. Me levanto como rutinariamente lo suelo hacer. Salgo de casa y, cómo no, siento que me observan. No es una sensación nueva. Es un sentimiento que tengo desde hace varios días. Decido dirigirme al metro. Al vivir en una ciudad tan transitada como Barcelona, pienso que en ese lugar me perdería de vista. 


Mientras pagaba los tickets noto su respiración detrás de mí. Esta es acelerada, fuerte, mucho más que las últimas veces. A pesar de mi angustia prefiero no girarme. 


Sigo mi camino, con incertidumbre, pero llego sana y salva al vagón. Me siento. Estoy más aliviada. Noto la presencia de un bulto a mi lado. No puede ser. Pasada media hora el individuo seguía allí, a mi lado. De repente me coge de la mano y me la aprieta con tal fuerza que comienzo a gritar para que me salven. Todos los presentes miraron eufóricos y extrañados. 


Una buena mujer me preguntó qué me pasaba. Yo respondí que la persona de mi lado me estaba incomodando. Al escuchar esta respuesta ella se sorprendió:


-¿Qué persona? Si usted ha viajado sola todo el trayecto


Es la misma respuesta que recibo por quinta vez esta semana.  


 


 

Categoria de 13 a 17 anys. Institució Igualada

T'ha agradat? Pots compartir-lo!