LA HORA INTERMINABLE
¿Cómo crees que se siente repetir el día de tu muerte una y otra vez?
Recuerdo esa mañana del 4 de junio perfectamente , eran las 11:43 am, una mañana cálida, no hacía frío pero tampoco calor, recuerdo que tenía que hacer bastantes cosas ese día. Me levanté a las 12:10 am, desayuné y me duché, la verdad, estaba contento porque tenía un día bastante ocupado, entre los encargos que tenía que hacer y el trabajo. Pero no sabía que ese dia, se iba a hacer interminable.
Preparé las cosas y me vestí con el traje del trabajo, eran las 13:27 pm y baée de mi departamento por el ascensor, cuando entré sentí una extraña sensación, me entró un escalofrío por todo el cuerpo, se me heló la sangre, era como si intuyera que algo malo iba a pasar pero no supiera el qué. Mientras bajaba sentía una tensión por todo el cuerpo que no me dejaba respirar, en cada piso sentía ese frío, esa tensión, ese miedo, lo único que quería en ese momento era poder salir de ese maldito ascensor.
Sentí ese “PIN”, era el sonido del ascensor llegando a la primera planta, la verdad sentí un alivio enorme al llegar, ya no sentía ningún escalofrío. Salí del ascensor y me fui al METRO de Barcelona, tenía que coger el tren de las 14:15, llegaba un poco tarde así que tuve que correr un poco.
Corrí entre la gente, esquivando a algunos y empujando a otros sin querer. Cuando por fin llegué, el tren estaba a punto de cerrar las puertas. Me metí y busqué un asiento.El tren arrancó. Miré por la ventana mientras intentaba recuperar el aliento. Todo parecía normal, pero había algo raro, no sé. No sabía qué, pero esa sensación extraña no se iba.
Cerré los ojos un momento. Cuando los abrí, algo me puso la piel de gallina.
El vagón estaba vacío.
No podía ser. Cuando subí, había varias personas. Me levanté de golpe y miré alrededor. Silencio total. Solo se escuchaba el traqueteo del tren sobre los rieles. Miré el reloj del tren. 14:15.
Saqué mi teléfono. 14:15. Me giré hacia la ventana. La estación por la que pasábamos era la misma de antes.Mi respiración se volvió intensa. Me acerqué a la puerta y traté de abrirla, pero no se movió. Golpeé el vidrio, pero nadie afuera reaccionó.
Fue entonces cuando lo vi. Mi reflejo en el cristal… no estaba solo.
Detrás de mí, una sombra oscura, alta, con ojos vacíos, se reflejaba también. El tren frenó de golpe. Todo se volvió negro.
Y de repente… desperté en mi cama.
11:43 am. 4 de junio. Otra vez.
Categoria de 13 a 17 anys. Fundacion flors