El asesino de la L10
Todo parecía ir bien con la nueva línea de metro denominada L10, la cual se abrió el 11 de septiembre de 2017. Miles de honrados trabajadores lo utilizaban recurrentemente para ir y volver del trabajo, todo parecía normal de lunes a domingo. Pero al cabo de un mes de la inauguración de la línea, concretamente el sábado 16 de septiembre, fue reportado un cadáver a las 2:55 a.m. en la estación de Collblanc. Las autoridades investigaron durante tres días para encontrar alguna pista, pero como no encontraron nada, archivaron el caso.
Nada extraño pasó hasta que al cabo de dos semanas, el 30 de septiembre, fue reportado un cuerpo a las 3 a.m. en la estación de Torrassa (la siguiente a Collblanc). La policía se dio cuenta de que había sido asesinado de la misma manera, destruyéndole la cara y después ahorcándolo. Esta vez estuvieron unos 8 días intentando averiguar el paradero del asesino, y de nuevo no encontraron nada; se trataba de un criminal que sabía cómo hacer todo sin dejar ninguna pista en el proceso.
Las autoridades lo habían mantenido en secreto hasta que el 14 de octubre a las 3:30 de la mañana encontraron el tercer cuerpo en la estación Can Tries / Gornal. Rápidamente se filtró en la prensa el caso y toda Barcelona, pendiente de que ocurría con este caso, le llamaron “el asesino de la L10”. Al estudiar el caso profundamente se dieron cuenta de que había habido dos semanas entre un asesinato y el siguiente, y todos habían sido en estaciones consecutivas de la L10, lo cual pensaban antes que era una simple casualidad.
Así pues, decidieron llevar a cabo una operación especial con la ayuda de los geos: consistía en infiltrar policías en esa línea por la noche el 21 de octubre, que es cuando se pensaba que habría la siguiente víctima, además de infiltrar algunos agentes en la estación de Provençana.
Finalmente, el plan que se pensaba que lograría dar con el criminal no salió como se esperaba, pues no lo encontraron, ni pasó nada esa noche. Lo que sí encontraron fue una carta pegada a la ventana de un vagón, que hacía una crítica a la sociedad actual, donde están todos tan pendientes de las nuevas tecnologías y no prestan atención a la realidad. Mencionaba la muerte de su hijo, que falleció dentro de un vagón de metro de esa línea a causa de un atragantamiento y porque nadie estaba atento a su alrededor,
Nunca se encontró al asesino de la L10, pero su crítica fue debatida y reflexionada por toda la sociedad.
Categoria de 13 a 17 anys. Fert Batxillerat