Mi abuelo, Joan, ha sido siempre un hombre de esos que parecen hechos de constancia: muy trabajador y familiar. Pero antes de todo eso, antes incluso ...
En Marc sostenia el sobre blau amb la punta dels dits, tement que la suor de les mans esborrés el que contenia. No eren paraules de comiat, sinó una c...
El sol colgaba sobre Barcelona como un foco demasiado entusiasta. Hacía calor, olía a asfalto y mar. Perfecto para una cita.
Jonas llegaba siete minu...
La rutina me devoraba. En aquella época bebía tres latas de Red Bull por noche. Estaba asignado a la estación de Congrés como brigada antigrafiti. Lo ...
El autobús derrapa. Por megafonía, una voz aguda, mal sintonizada, anuncia: «Señores pasajeros, ¡vamos a chocar!». Matilda se aferra a los reposabrazo...
Aquelles sabates de pell amb les soles desgastades, el vestit de cotó amb margarides brodades, la carta a la mà. I el meu cos, encara allà. L’ànima, j...
A les 8:12 del matí, la Laia va passar la targeta pel lector del bus H12. El senyal verd va fer un so curt, com un sospir digital, i ella va entrar se...
La rutina me devoraba. En aquella época bebía tres latas de Red Bull por noche. Estaba asignado a la estación de Congrés como brigada antigrafiti. Lo ...
El autobús derrapa. Por megafonía, una voz aguda, mal sintonizada, anuncia: «Señores pasajeros, ¡vamos a chocar!». Matilda se aferra a los reposabrazo...